
Tramitar o renovar la licencia de conducir implica cumplir con requisitos específicos según el tipo de vehículo y el uso que se le dé. Existen clases destinadas a particulares (autos, motos, cuatriciclos) y otras para profesionales que transportan personas o cargas. También hay una clase especial (F) para conductores con discapacidad que requieren vehículos adaptados.
El trámite arranca online y se completa de forma presencial, con evaluaciones psicofísicas y una prueba práctica en vehículos de doble comando. En el caso de autos (categoría B1), la licencia puede tener una vigencia de hasta 10 años para personas de entre 16 y 39 años, pero ese plazo disminuye con la edad. Para mayores de 70, la renovación se realiza cada dos años.
Para conductores profesionales (clases C, D y E), la validez del registro también depende de la edad, con renovaciones más frecuentes. La licencia interjurisdiccional, obligatoria para choferes de larga distancia, requiere exámenes adicionales en centros autorizados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
El proceso incluye turnos online, formularios, boletas de pago y asistencia vía Boti, el chatbot del Gobierno porteño. Las pruebas prácticas, tanto para autos como para motos, se rinden en circuitos monitoreados.
Más información, turnos y requisitos pueden consultarse en esta página de la web oficial del GCBA, que publica el siguiente cuadro a modo de guía:































