En la administración de consorcios, septiembre está registrando ajustes salariales, nuevas exigencias digitales y cambios en la gestión cotidiana de los edificios.

El SUTERH difundió una escala con aumento promedio del 4,35% y un bono extraordinario de $85.000. Los sueldos de los encargados siguen siendo el rubro más pesado de las expensas, con un 36% del total.
En paralelo, continúa vigente la normativa que obliga a los administradores a incluir reglamentos y manuales de buenas prácticas en las liquidaciones mediante códigos QR o enlaces digitales. La medida busca transparencia en un contexto de morosidad histórica, donde las tarifas de servicios públicos y las cargas laborales presionan sobre los pagos.
Los vecinos que detecten irregularidades pueden iniciar una denuncia digital contra administradores a través de la plataforma miBA.
En higiene urbana, la normativa porteña fija que los residuos deben sacarse de 19 a 21 horas en bolsas cerradas dentro de los contenedores habilitados. Los consorcios ajustan horarios de trabajo de los encargados o contratan personal específico para cumplir con esa franja.
Analizando el sector, el equilibrio es difícil. Un paneo rápido muestra salarios en alza, expensas cada vez más pesadas, exigencias digitales que buscan transparencia y normas de higiene que obligan a reorganizar rutinas. Administradores y encargados son quienes deben sostener ese esquema en edificios que, más allá de la normativa, siguen siendo el escenario cotidiano de la vida urbana.









