Por fin, parece que hay un plan para ordenar el cableado aéreo de las principales empresas de telecomunicaciones.
No sólo es recuperar el paisaje urbano y reducir la contaminación visual. También hay que evitar siniestros. Y justo las peores zonas son las que se consideran patrimoniales .
El proyecto contempla la intervención de 1.178 manzanas y el recambio de 744 postes.
Se está trabajando en las tareas de tendido y el recambio de postes.
Las tres empresas (que empiezan con «Tele…») anunciaron que 894 manzanas fueron «normalizadas».
La primera etapa es el polígono delimitado por Libertador, Libertad, Tucumán y Ayacucho.
La segunda fase, probablemente sea la peor, porque abarca el Microcentro y la City porteña.
Aparte, el ordenamiento de los cables (abandonados y colgantes) reduce riesgos para transeúntes, automovilistas, transporte público y mejora el alcance visual de las cámaras de seguridad.

La imagen pertenece a una ciudad asiática. No importa cuál.
Hablamos de un desconcertante nivel de caos.
Los cables se entrecruzan en todas direcciones, los postes de servicios públicos parecen soportar mucho más peso del que deberían y -a propósito de lo ya aludido- el paisaje da la impresión de haber sido construido sin planificación alguna.
Ya se sabe que las soluciones temporales, a menudo. duran mucho más de lo previsto. Cuando se tienden nuevos cables sobre los antiguos, nace un «dale que va» imparable. «Arreglitos» de baja categoría disparaban que diferentes empresas compartan la misma «infraestructura».
En muchos casos, se trata de ciudades que crecieron demasiado rápido. En apenas unas décadas, surgieron barrios enteros. Es como si millones de personas que no accedían a servicios básicos pasaran a depender de la electricidad, los teléfonos e internet.
La necesidad de conectarlo todo se volvió urgente.
Ojo con esto: la solución más sencilla —y barata— casi siempre fue simplemente añadir un cable más a la red existente.
¿Acaso esto está cambiando y ahora las empresas aparecen como superhéroes del salvataje paisajístico de la ciudad? ¿Son los mesías de la sostenibilidad? ¿Son Eco friendlies?
¿O ya sacaron la cuenta de que con dispositivos inalámbricos ya pueden cubrir millones de servicios y con la limpìeza de cables están sopesando el trabajo de los técnicos que se quedarán en la nueva etapa y los que quedarán en el camino porque ya no serán necesarios?








