• Diario 5 -Buenos Aires, domingo 3 de mayo de 2026

Nos lo preguntamos desde 2013. Y nos seguimos haciendo la misma escéptica pregunta ante la paupérrima situación urbana y de servicios de la localidad que cumple el rol de portón de acceso al inmenso yacimiento petrolero y gasístico de Vaca Muerta:

¿Por qué un argentino debe ponerse contento y entusiasta con las inversiones que se realizan en la formación geológica neuquina y la proyección a una que promete ascender a más de 30.000 millones de dólares, si en Añelo todavía no hay gas para todas las viviendas?

Arrancamos demasiado mal el viaje hacia el futuro promisorio y enaltecedor.

Si la mayoría de las veces, cuando cualquier argentino -con cierto criterio- lanza una pesimista cañita voladora acerca de algún proyecto que, supuestamente, le salvará el futuro a algún sector de la población, termina recaudando toda la razón ¿qué le hace pensar a algunos que «ahora es diferente»?

Incluso estamos en condiciones de afirmar que la hipocresía de los que se llenan la boca hablando de la «era de oro de la industria argentina» durante la posguerra, no sólo son conscientes de que se trató apenas de una pequeña y afortunada etapa de la historia geopolítica en la que nuestro país se benefició por circunstancias externas no provocadas, sino que hoy se desesperan por buscarle a la Argentina todas las salidas posibles como generador de materias primas.

Aman lo que dicen que odian.

Hemos hecho nombres muchas veces. Ya no queremos nombrar a todos esos canallas cazadores de idiotas, siempre confabulando con el uso de sólo una porción de la información, para más o menos, los datos de cualquier cualquier estadística los deje como benefactores de los mismos incautos que los aplauden.

Primera vez que conmino a que nadie tenga el cinismo de lanzarse a responder lo que no tiene respuesta.

Comienza el show.

¿Vaca Muerta es un bien argentino? ¿Es un bien neuquino? ¿Es un bien de las empresas que la explotan? ¿Se supone que Añelo «crece» con Vaca Muerta? ¿De qué clase de crecimiento hablamos? ¿La inversión de la que tanto se habla derrama de verdad, dinero genuino hacia la cobertura de necesidades en la Argentina? ¿Es cierto que hay quienes se jactan de considerar que se le dio vida económica a la zona, cuando el beneficio redunda solamente en el «movimiento comercial»? ¿Ese es el gran efecto que dispara algún desarrollo? ¿Estamos pensando en que nos vamos a convertir en uno de los grandes productores de gas líquido? ¿No será que seremos, apenas, proveedor de la materia prima para ese gas?

Los chats de inteligencia artificial ya están preparados para el mensaje épico: «YPF y socios internacionales (Eni, XRG) proyectan una inversión histórica de USD 30.000 millones para desarrollar infraestructura de Gas Natural Licuado (GNL) en Vaca Muerta, con el objetivo de exportar USD 10.000 millones anuales desde 2030. Este megaproyecto, enmarcado en el RIGI, busca convertir a la Argentina en un exportador global, generando hasta 50.000 empleos». 

Videre est credere*.

Quévacé.



* Ver para creer

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