Una tendencia actual que se identifica "Aprender sin pantallas" moviliza a Buenos Aires.

Son todos cursos de disciplinas artísticas, científicas, deportivas y culturales, armados de tal modo que no esté involucrada ni una computadora, teléfono celular o tablet.
El primer efecto observado en chicos y jóvenes es que encuentran nuevos intereses
No hay apoyo en pantallas ni siquiera en lo que se las considera «útiles»: una partitura se lee desde un papel, las referencias sobre cualquier conocimiento surgen de los libros y una imagen ilustrativa puede estar en folleto turístico.
Seguramente son los mismos cursos que estudiamos muchos de nosotros, de niños, aparte del colegio: música, coros, clubes de ciencias, ajedrez, teatro, artes marciales o idiomas. Ahora el plan tiene esa segunda intención de que los chicos compartan con sus pares tiempo presencial, creativo y enriquecedor.
Lo que parecía obvio, habia dejado de serlo hace ya mucho tiempo: Aparte de idiomas, campamentos y entrenamientos, el plan incluye el módulo «Salir a Jugar». Eso quiere decir que lo que los adultos nos recriminaban a nosotros en nuestros tiempos de infancia estudiantil, hoya sería visto como un logro con característica de hito universal para el progreso.
Guau!
Nos decían que éramos vagos, pero fuimos pioneros en actitudes que hoy son buscadas con desesperación en todo el mundo por pares y educadores



















































