

Las sorprendentes complicaciones de la jornada electoral de ayer en el Perú no tuvieron un reflejo directo que pusiera en riesgo los comicios para los emigrados.
Miles de ciudadanos peruanos residentes en la Argentina participaron este domingo de las elecciones generales de su país, en centros de votación habilitados con mesas de sufragio bajo la coordinación del Consulado General del Perú en la Ciudad de Buenos Aires.
Tomando en cuenta la totalidad del territorio argentino estuvieron habilitados para votar 145.893 electores peruanos. Este registro convierte al país en uno de los principales distritos de votación en el exterior.
Se votó en el Consulado General del Perú en Buenos Aires, la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), la Escuela Normal Superior N.º 9 Domingo Faustino Sarmiento, el Instituto Nuestra Señora de la Misericordia, la Escuela Juan José Castelli y varios puntos en el área metropolitana. Fueron, en total, 17 centros de votación distribuidos en 11 ciudades de la Argentina, con miles de mesas habilitadas para recibir a los votantes durante toda la jornada.
Los ciudadanos peruanos eligen presidente y vicepresidentes, además de 130 diputados, 60 senadores y representantes al Parlamento Andino, en una elección nacional que involucra a más de 27 millones de votantes dentro y fuera del país.
Mientras crecía el escándalo en la capital peruana por la demora en el inicio de los comicios, especialmente en Lima, se abrió la especulación acerca de si tal situación se replicaría en los comicios en el extranjero, Buenos Aires incluida. Sin embargo, la jornada electoral fue normal en la Argentina.
Como la inaudita ausencia de material electoral en 211 mesas en Lima no pudo ser subsanada en el resto del día, desde la criticadísima Oficina Nacional de Procesos Electorales se anunció que tal acto eleccionario se realizará recién hoy, con todas las incomodidades que tal medida implica.
En Buenos Aires, sin embargo, el material que preparó la ONPE y luego entregado a la red consular y a las autoridades electorales para su distribución final, no sufrió las vicisitudes le arruinaron la fiesta cívica a miles de personas de los barrios limeños Pachacamac, San Juan de Miraflores y Lurín.






