
El Gobierno porteño anunció que superó la meta anual de plantación de árboles con más de 16.500 ejemplares nuevos en 2025. El comunicado habla de porcentajes de cumplimiento y de un plan maestro que busca recomponer el arbolado urbano en todas las comunas. Sin embargo, la experiencia concreta muestra otra cara: en la vereda de Diario 5, tras el retiro de un árbol seco, nunca respondieron al pedido de reposición.
El contraste es evidente. Mientras se difunden cifras y porcentajes que suenan a éxito administrativo, en la práctica hay lugares donde la política de arbolado no llega. La falta de respuesta en casos puntuales revela que el plan puede cumplir metas en los papeles, pero no necesariamente en la vida cotidiana de los vecinos.
La discusión sobre el arbolado urbano no debería limitarse a estadísticas de plantación, sino a la capacidad de atender las necesidades reales de cada barrio. Un árbol faltante en una vereda es más visible para los vecinos que cualquier número en un informe oficial.



















































