
La Ciudad de Buenos Aires decidió reducir la cantidad de faltas permitidas en la secundaria. Hasta ahora los estudiantes podían faltar 25 veces en el año; desde este ciclo lectivo el límite será de 20, tanto en escuelas públicas como privadas. La medida forma parte del Plan Buenos Aires Aprende y busca enfrentar el ausentismo, que según datos oficiales alcanza al 19,6% de los alumnos y en el 90% de los casos no tiene justificación.
El nuevo reglamento elimina las excepciones que antes permitían cierta flexibilidad y establece que, desde la segunda falta sin justificar, se notificará a las familias. La decisión impacta en unos 200 mil estudiantes y apunta a que la presencia en el aula sea más constante, con la idea de mejorar el rendimiento académico y evitar el abandono escolar.









