• Diario 5 -Buenos Aires, sábado 17 de enero de 2026

Cayó el tridente de chorros de camionetas por al rastreo noqueador de la poli porteña.

 

¡Zac, zac, zac! La yuta les tiró el domingazo a tres catervas de logis que venían chorizeando camionetas y merca como si algunas calles fueran su patio de juegos de la escuela. Y justo se acabó el recreo.

Pero ¿Quién tocó timbre?

Ratín.

La Policía de la Ciudad les encajó el nuevo sistema de rastreo, y los arrancó de raíz como a pasto seco. ¿El saldo? Nueve naves recuperadas. Cuatro ya están en manos de sus dueños, que casi lloran de emoción.

Según soltó Jorge Macri, “la herramienta posibilita a la Policía activar protocolos de seguimiento inmediato mediante geolocalización y patrullaje inteligente”. ¿Traducido? ¡Te robás una chata y a los cinco minutos tenés la gorra arriba del techo!

El encerrador se armó con empresas de seguridad y el tech team (tomá!) del 911 de Barracas, enchufados con todo el Anillo Digital y los centros de monitoreo urbano. Resultado: el rufianaje no llega ni a prender la radio que ya está bajo radar.

Una de estas honorables agrupaciones, altamente obsesionada con las Toyota Hilux, la venía haciendo linda hasta que se toparon con los colmillos afilados de la División Sustracción de Automotores. Como quien mueve las fichas del ludo, les rastrearon una 4×4 desde Villa Lugano hasta una casa quinta en General Rodríguez, donde les cayeron de punta. Tuki. Tres en naca, cuatro camionetas secuestradas (dos con pedido, una trucha y otra con chasis «migrado») y un arsenal de crimine toys (cómo estamos hoy, eh!): scanners, notebooks y llaves reprogramadas. Surtido.

Noooo pares, sigue sigue, noooo pares, sigue sigue. En otro operativo, agarraron a un audaz, de 33 pirulos, mariscal de un llerta en Ezeiza. Obvio, más un aguantadero que un servicentro para reemplazar bujías. Había una Toyo SW4 recién afanada de La Paternal, dos Hilux con pedido de captura, un Fiat Argo trucho y una motito sospechosa. Entre las herramientas de “trabajo”, saltaron inhibidores de señal, scanners, chapas truchas y hasta simpáticas armas de utilería, para que la peli tenga más emoción.

Como frutilla del postre, otro golpe en simultáneo con la bonaerense: seis allanamientos que dejaron a otra comitiva sin conductor designado. Sono tutti dentro. En ésa, otros tres vehículos con el chasis dibujado. Artistas incomprendidos.

El triplete salió como cuando Daniel Aráoz hace su gesto más famoso:  ZAC ZAC ZAAAAC! Hat Trick (qué manera de humillar). ¿Hace falta algún discurso? El que «distrae» camionetas, en la Ciudad ya no juega al Gran Bonete. Todo apunta a que, con el nuevo sistema, currancio que mete mano donde no debe, le cae la yuta como sombra al mediodía.

 

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