• Diario 5 -Buenos Aires, lunes 20 de septiembre de 2021

Los paisajes de Manzi

PorCarlos Allo

Oct 15, 2017

homero_manzi
El hombre que logró fotografar Buenos Aires con palabras

Buenos Aires es pareja en el terreno, desigual en sus paisajes y múltiple en su capacidad emocional. El tango la describe desde la pluma de poetas que la abordan resaltando profundos emblemas y la acaricia sin trámites mayores, acicalando sus tejas o desempolvando sus caserones… el arrullo del riachuelo no es el mismo que el del antiguo Mercado de Abasto y el que generan los trenes saliendo y llegando de las tres estaciones de Retiro. Tampoco se igualan con el colorido comercial del Once, pero todos son arrullos, todos son cuadros que pueden pertenecer tanto a los recuerdos de infancia en bicicletas plegables como a las corridas de obreros para llegar a tiempo a sus trabajos.

Y así, el andar palermitano de los pingos a punto de correr un clásico puede ser pariente cercano de la Corrientes de los Teatros de Revistas de los 60 y 70 con Alfredo Barbieri y Don Pelele sonriendo desde una marquesina, mientras que una relación tan íntima pueden develar las barracas del barrio que de ellas tomó su nombre con la construcción de Chalets en Devoto, o bien las tipas mandadas a plantar por Sarmiento en las barrancas de Belgrano y sobre Juramento sentirse hermanadas con la fachada británica de la Estación Migueletes.

 

riestra
La Av. Riestra, en el centro de Lugano

Pero hay estrellas. Como en el cine, como en los deportes, como en las artes, siempre hay algo o alguien que se lleva la fama mayor, la leyenda más indescifrable. Casi siempre, a la hora de la leyendas se desconoce quién es el que se encarga de pergeñarlas, pero en el caso del viejo barrio de Pompeya, no. Se sabe. Todos lo saben. Todos admiten y se someten, sombrero en mano, a la comprensión inequívoca de que Homero Manzi enarboló la bandera de la zona del terraplén del Belgrano Sur para elevarla hasta la categoría de Tierra Mágica.

En Francia, traducción mediante, centenares de poetas comprendieron que Montmartre tenía un primo lejano de aromas cercanos. Los andaluces transformaron muchos tangos troileanos con pluma Manzi en fandanguillos y piezas de cante jondo de antología.

Riestra. He aquí el nombre de la arteria que viborea en casi todo ese paraíso de inspiración al hombre que supo describir a Buenos Aires con tres palabras más poderosas que un ejército de académicos con bibliotecas al hombro: “Sur, Paredón y Después…”

Libremente, la circulación por la Av Riestra nos depara la posibilidad de ver y conocer estos canteritos centrales, que se van introduciendo desde el barrio de tango de Homero Manzi en otra tierra de leyendas: Lugano.

Cantero Central sin nombre en Av. Riestra, entre Av. Lafuente, y Mariano Acosta, CGP Nro. 5. Superficie: 3386 m2 (0,3386 Ha). En la cuadra siguiente, Av Riestra, entre Av. Perito Moreno y Lafuente, uno idéntico.

Una Plazoleta correspondiente al Centro de Gestión y Participación Nro. 8.
Se llama Ismael Chukri. La rodean la Av. Riestra, Cafayate y Jose Ignacio Rucci. Tiene una superficie de 521 m2 (0,0521 Ha).

Otros canteros sin nombre: Riestra entre Lisandro de La Torre, y Timoteo Gordillo, con una superficie de de 521 m2 (0,0521 Ha). Los otros, todos con la misma superficie: Uno delimitado Por Riestra, Timoteo Gordillo y Cañada de Gomez, uno por las calles Riestra entre Hudson y Lisandro De La Torre, el de Riestra. entre Larraya y Av. Larrazabal y los de las cuadras siguientes en los cruces de las calles Oliden, Martiniano Leguizamon, Cafayate, Murguiondo y el de la cuadra entre Rucci y Hudson.

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