
Después de hacerle sentir pánico a varias personas en un comercio tirando una granada de humo en un local chino de Corrientes, la Divi Antiterrorismo cazó a dos pelafustanes. Nochis, también, los pichones de Don Chicho fueron allanados hasta en La Matanza y Balvanera. Ahora están enfrentando la Justicia con celulares, notebooks y hasta una picana secuestrada. Convencidos de que hacer humo era una jodita facilonga, los chinimafia metieron la de andar en la trama para osos. ¿Te vendieron humo, chainus? Es que este par de garquetas de medio pelo pensaron que meter una bombucha de esas en un super era idea brillante. El humo lo tapó todo, menos las caras de giles que les quedaron cuando el equpo de la DivAnt les golpeó la puerta. No les alcanzó para escapar ni con la picana que tenían en el cajón.
Hagamos una miradita veloz a una noticia sobre traders especializados en el mercado automotor: El entorno bombonero para el Boca-Racing fue campo de otra cacería de trapinis: 59 demorados, 7 micros remitidos, y 377 actas contravencionales. Gente encantadora. Ya son como amigos de la casa. Incluso, dada la repetición del se cuenstro de alcohol y pirotecnia, se propuso usar fotocopias de operativos anteriores. No se pudo: escabian siempre con un hidrocarburo diferente. Y esta vez ni el primer sorbo ligaron. Aterciolpelados, con tono de maestra jardinera, juraban que estaban “cuidando autos”. Casi que la vereda era una guardería. Pero se fueron cuidando su número de acta contravencional.
Una zona imbatible
En Constitución, la cana agarró a un degenerado que se había borrado del mapa desde abril. Lo buscaban por abusar de la hija de su pareja, y ahí lo encontraron, mezclado entre colectivos y olor a fritanga, como si el trajín del barrio pudiera esconder el ruido de su prontuario. Lo denunció la mismísima menor. Jodido panorama para el depravex. Es el barrio con mayor efervescencia. No hay agente que pueda aburrirse alrededor de la esquina Santiago del Estero y Av. Garay.
Lo que pinta a full en Consti, siempre saturada de patrullas, clausuras, porraje y oferta fémina es la varieté delictiva. Un barrio que no duerme. Y si corrés mucho, es que te están corriendo. Los último resportes cantan un sopre con pedido de captura vigente, siete procedimientos por infracción a la Ley de Drogas, clausura de un comercio y actas contravencionales hasta agotar el talonario, siete procedimientos por falopa, seis por portación de armas no convencionales y una por ensuciar bienes. Otras imperdibles: como si nada en un lunes cualquiera: arrebatadores con cuchillo y tipos armados a la vista de cualquiera pasa seguido. Pero la del chileno con morral doble fondo queriendo con eso disimular un robo en una farmacia es de troglodita con ínfulas de sentirse en la película El Golpe. Lo hizo y se fue. Pero no caminando, claro está. Se retiró del ligar cómodamente en el móvil policial.
Lo que laburan en Constitución la División Investigaciones Comunales 1 Sur, la Comi Vecinal 1C, la Motorizada, la Antidrogas, el DIR, el DOU, los de Contravenciones y Faltas, la AGC y la División Búsqueda de Personas es de enciclopedia.
En Barracas, dos peruanos con pedido de captura internacional cayeron como fruta madura. Uno paseaba por Vélez Sarsfield y el otro tabién yiraba la zona. Ambos tenían en común esa fe ciega en que cambiar de barrio es cambiar de vida. Elegir Buenos Aires como escondite para zafar de la justicia dondequiera que sea, es elegir pésimo. Uno de estos prontuariados de novela negra, un treintañero con cara de no haber aprendido nada, intentó borrarse en cuanto vio a la División DIR por Vélez Sarsfield y California. Mala idea: lo pararon y al revisarlo, magia! merquita en la campera y, de yapa, salta el dato picante: código rojo de Interpol. El cusifacho es buscado en el Perú por un robo agravado. El otro, re peor: abuso sexual de una menor. Para ambos, que quisieron pasar por turistas, les salió viajecito redondo al Establecimiento Penitenciario de Lurigancho, con excursiones al Penal de Challapalca. Un saludo fraternal a la poli peruana!
Una notable y de la que hablaron hasta en Radiolandia: En los pasillos de Mugica, Zavaleta, Inta y 1.11.14, la Poli de la City le bajó el telón a una bandurria que se movía como la heredera de Dumbo. Treinta allanamientos, veinte engrillados y una parva de autos que ya no van a salir a vender miedo.
Palermitanas
En Palermo, un barreteador se sintió más sigiloso que un gato de azotea pero terminó entre dos polis que lo venían siguiendo con cámara en mano. El tipo se había acostunbrado a forzar puertascomo quien abre latas. Venía ganando fama como el zochori que mandaba la barra y te abría el mundo. En plena acción, en un edificio de Mansilla al 3700 las cámaras lo ayudaron a terminar lluciendo con las pulseras gemelas.
Y apropósto de vehículos, dos pendejoideos que, haciendo gala de un amateurismo aprovechable para escena de comedia, merodeaban toda Toyota Hilux que vieran en Palermo. ¿Qué otra final iba a haber, amén de ser cazados in fraganti? Querían jugar a ser los grandes cerebros del hampa pero el recreo les duró lo que tarda en llegar un patrullero.
¿Y la de Once? Esta te la cantaba un chico de tercer grado, chabón: un puestito de celulares truchos cayó con todo el decorado: módulos, repuestos y esa sensación de que mientras vos pedís el cambio de carcasa, otro se encarga de cambiarte la suerte. ¿Dónde? Pueyrredón al 100. Ahí, en la cuadra de la estación de Once. La Divi «Conductas Tecnológicas Ilícitas» de la Policía de la Ciudad se hizo un festín con este boliche. Pelaron un porta SIM con denuncia como robado ante el Enacom, , etiquetas de IMEI adulteradas y 52 módulos de celulares sin documentación.
Adentrito todos, chochamu’! Pasando al fondo del calabozo, que hay lugar!










