• Diario 5 -Buenos Aires, domingo 15 de marzo de 2026

Buenos Aires y Cataluña conforman un histórico vínculo de amalgama cultural.

Las Violetas | Vitrales de Estruch

Desde la visita del presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol, en 1986, cuando el Casal de Cataluña cumplió 100 años, no se registraba un acontecimiento vincular tan importante entre catalanes y porteños.

Este fin de semana, en Buenos Aires se inició una serie de actividades que apuntan a destacar el legado catalán en su identidad cultural. Ayer, viernes 27, hubo una visita guiada especial al tradicional café Las Violetas. Los asistentes pudieron conocer detalles acerca de los espectaculares vitrales creados por el artista catalán Antonio Estruch, incluyendo anécdotas sobre este Top 10 de los bares notables porteños.

Esta mañana, el histórico edificio del Casal de Catalunya abre sus puertas para un recorrido por el Teatro Margarita Xirgu, la Biblioteca Pompeu Fabra y la Sala Gaudí, sus espacios más significativos.

Y todo es una gran previa. Estas actividades conforman la antesala del conversatorio “Buenos Aires Catalana”, que se realizará el próximo miércoles 2 de julio a las 16.30 en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura (Av. de Mayo 575).

La propuesta, impulsada por el Ministerio de Cultura porteño y la Delegación del Gobierno de Catalunya en el Cono Sur, será como un exquisito seminario acerca de la impronta catalana en la Reina del Plata.

La entrada será gratuita, con acreditación previa.

El programa del conversatorio incluirá exposiciones sobre la influencia histórica, cultural y arquitectónica de la comunidad catalana en Buenos Aires. Se abordará desde la participación de catalanes en momentos clave de la historia argentina hasta su contribución en las artes, el diseño y la ciencia.

La jornada cerrará con la presentación del Coro del Casal de Catalunya y un brindis. Como cuando Pujol honró aquel centenario, al que asistieron -servidora incluida- representantes de los vínculos institucional, empresario y comunicacional hispano-argentino.

Aquella vez, el presidente Raúl Alfonsín recibió al líder catalán con todos los honores: lo acompañó a la Exposición Rural y encabezó el acto académico en la Casa Rosada, donde agradeció el aporte histórico de los catalanes al país. La muestra Catalunya en la Argentina tuvo 14.000 metros cuadrados y representación de 28 sectores industriales, en un claro intento de reforzar vínculos económicos. Pujol, hablando en catalán, agradeció la hospitalidad argentina con los migrantes y recordó el rol clave del Casal en la defensa de la identidad catalana durante el franquismo.

Alfonsín rindió homenaje a los catalanes por su contribución al desarrollo argentino y su compromiso con la libertad. El acto cerró con una emotiva interpretación de El cant dels ocells por el violonchelista Luis Claret. Fue uno de últimos actos de fortalecimiento cultural entre pueblos que tuvo la Argentina. Tres años más tarde, sobrevino el menemismo, antónimo conceptual de la cultura.

 

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