Todo indicaría que se dio un paso importante para que Buenos Aires, justamente designada Capital Mundial del Deporte 2027, vaya a ir a fondo para consolidar esa proyección global con el inminente regreso de la Fórmula 1. .

El proyecto de renovación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez recibió el aval del presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, durante su visita a Buenos Aires por el Congreso Americano FIA 2026. La homologación internacional es condición indispensable para que la Fórmula 1 vuelva a correr en esta Ciudad, algo que no sucede desde 1998.
La pista, que ya tiene un 60% de avance, alcanzará los 4,87 kilómetros con 15 curvas y permitirá velocidades de más de 340 km/h en la recta principal. La obra supone una inversión de 150 millones de dólares e incluye boxes nuevos, paddock, tribunas, túnel logístico y un kartódromo reubicado. El Autódromo podrá recibir a más de 150.000 personas por día y se prepara también para el MotoGP de abril de 2027, que marcará el regreso de la “F1 del motociclismo” tras 28 años.
La situación de Buenos Aires puede compararse con otros países que tuvieron la Fórmula 1 de manera intermitente. México perdió su Gran Premio en 1992 y lo recuperó recién en 2015, tras una remodelación integral del Autódromo Hermanos Rodríguez. Sudáfrica, que fue sede en Kyalami hasta 1993, busca regresar en 2027 con un circuito renovado. Portugal volvió en 2020 con Portimão después de 24 años de ausencia. En todos los casos, la clave fue la inversión en infraestructura y el cumplimiento de estándares de seguridad y espectáculo exigidos por la FIA y el Fórmula One Group.
¿Nos sirve?
Se estima que el regreso de la F1 a Buenos Aires tendría un impacto económico estimado en 150 millones de dólares por carrera, en turismo, hotelería y gastronomía. Cabe y vale sumar que la presencia de Franco Colapinto en la máxima categoría pone atractivo adicional para volver al Gran Premio de la República Argentina.
La transformación del Autódromo apunta también a convertirlo en un polo de entretenimiento y desarrollo económico, siguiendo el modelo de otros circuitos internacionales como Yas Marina en Abu Dhabi o el Circuito de Singapur, que combinan competencias con recitales, congresos y maratones.









