
En comparación con las ciudades más frías del mundo -incluidas muchas argentinas, los inviernos en Buenos Aires son templados, con temperaturas promedio entre 8 °C y 16 °C, mínimas que rara vez bajan de 4 °C y máximas que difícilmente superan los 22 °C. Y como la nieve es prácticamente inexistente, el porteños se entusiasma ante la eventual cercanía de tal fenómeno.
El último registro de una cierta nevisca fue en 2007.
Independientemente de la intensidad, junio, julio y agosto, engloban el período más frío con ua estadística que indica que el 19 de julio suele marcar la fecha más rigurosa, con mínimas cercanas a 8 °C y máximas de 14 °C. No todas las noches de todos los inviernos la temperatura descendió hasta 0 °C en zonas suburbanas. Esta temporada, sí ocurrió. Se sabe que en el centro porteño lo habitual es que se mantengan por encima de los 2 °C. Cuando la humedad ronda el 70 %, la sensación térmica no perdona.
El Pampero es el comandante de todos los vientos durante el invierno. Por supuesto que proviene del sur. Cada vez que un invierno ofrece «veranitos» y templa el clima en la zona del Río de la Plata por acción de vientos provenientes del Norte que traen subidas hasta los 25 °C incluso en pleno invierno), el Pampero provoca descensos bruscos que pueden dejar jornadas enteras en torno a los 10 °C. Siempre es previsible por los servicios meteorológicos.
Las estadísticas del Servicio Meteorológico Nacional muestran que, en el período 1961‑2010, la temperatura mínima absoluta registrada en la ciudad fue de –5,4 °C, mientras que la máxima absoluta en invierno alcanzó los 30 °C en episodios aislados. En promedio, Buenos Aires recibe entre 60 y 70 mm de lluvia por mes en esta estación, menos que en verano, lo que permite mantener la actividad urbana sin grandes interrupciones.
Afortunadamente, por su posición de latitud Sur en 34º la Ciudad de Buenos Aires recibe entre 4 y 6 horas de sol por día, con jornadas más cortas de unas 10 horas de luz. La semana próxima el invierno porteño entrará en su mayor efecto variabilidad y dejará atrás los extremos de frío. Se mantendrán las mañanas frescas, con mínimas de 7 °C a 9 °C y las tardes se estabilizarán en torno a los 15 °C.



















































