• Diario 5 -Buenos Aires, lunes 22 de junio de 2026

Western Union sigue sin entregar billetes de dólares en la Argentina. Se aduce que la normativa del Banco Central de la República Argentina (BCRA) prohíbe taxativamente la entrega de moneda extranjera en efectivo para giros o remesas postales, obligando a su liquidación en pesos argentinos.
El cepo durante el gobierno de Javier Milei se mantiene intacto. El gobierno de Javier Milei tiene un altísimo porcentual de dirigismo en el que el «Viva la Libertad, carajo» es una estúpida pantalla para seguir haciendo las mismas cosas que hacía el kirchnerismo
Las razones estructurales y políticas que explican por qué el gobierno de Javier Milei mantiene esta restricción —compartida en su esencia con las gestiones de Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández— se fundamentan hipócritamente en factores de estabilidad cambiaria e institucional.
1. La normativa legal que «pesifica» las remesas.
Las empresas de transferencias de fondos no operan como bancos tradicionales; son agencias de giros internacionales reguladas bajo normativas específicas del Banco Central. Desde la reinstauración del control de cambios (conocido como «cepo»), se sabe que cualquier divisa que ingresa al país a través de este canal debe liquidarse obligatoriamente en el mercado local en la moneda de curso legal (el peso). Aunque el remitente deposite dólares en el exterior, Western Union funciona como un intermediario que compra esos dólares a nivel mayorista y te entrega el contravalor en pesos.
2. ¿Por qué la gestión de Milei mantiene esta restricción?
A pesar de la retórica pro-mercado y las promesas históricas de dolarización, el gobierno de Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, han -supuestamente- desarmado los controles de capitales de manera gradual y estratégica debido a los siguientes condicionamientos macroeconómicos.
Protección de Reservas Netas del BCRA
La medida es absolutamente confiscatoria y el argumento, una caprichosa defensa de la confiscación. Dice: Permitir que empresas privadas capten y entreguen dólares en efectivo directamente a los ciudadanos restaría divisas al circuito institucional de acumulación de reservas.
El gobierno, por priorizar la centralización del flujo de dólares para hacer frente a los compromisos de deuda internacional y estabilizar el balance de la entidad monetaria, elige sacarle los dólares a las personas que deben recibirlos, sin mirar motivo o justificación lo que abre la opción a gigantescos juicios que ya se sabe que, aunque se aobvio que cualquier particular que lo inicie debería ganárselo al Estado, se trataría de casos que llegarían a Suprema Corte de Justicia de la Nación, que fallaría a favor de cualquier gobierno, con el argumento de defender las reservas de divisas del Estado. Tal fallo se establecería por la inmensa cantidad de personas que podrían reclamar lo que se lestá quitando, es decir, pequeñas cantidades de dólares. En tanto, ya es sabido que la Corte y varios juzgados menores más cámaras subalternas, fallan a favor de otros particulares que – oh, casualidad!- reclaman para sí mismos valores en dólares equivalentes o mayores a los que diariamente deberían estar entregándose a miles de personas en locales como los Western Union y se los están negando
Los editores web que integramos el universo de partners de Google Inc, jamás logramos recibir una remesa en la moneda original en la que pactamos el pago por nuestros servicios
¿Cómo es la diferencia entre controles a personas y empresas?
Si bien la administración de Milei flexibilizó las restricciones cambiarias para las personas humanas (permitiendo la compra libre en bancos mediante esquemas de bandas cambiarias y eliminando topes previos), mantuvo restricciones cruzadas y controles estrictos sobre el mercado de capitales, empresas y transferencias internacionales.
La falacia de pretender evitar la presión monetaria
Según el gobierno, el desarme inmediato y total de las reglas de pesificación de transferencias internacionales generaría un desbalance técnico inmediato en los bancos y agencias de cobro, los cuales no disponen de la logística física ni de la liquidez de billetes verdes para cubrir la demanda masiva de retiros en mostrador.
Haciendo una comparativa de la medida a lo largo de los gobiernos, vemos que la restricción para retirar los dólares en efectivo de un giro internacional ha mutado en su instrumentación, pero el resultado ha sido el mismo bajo los diferentes signos políticos:

Presidencia  Justificación de la Pesificación / Traba a los Dólares Tipo de Cambio Aplicado al Destinatario
Cristina F. de Kirchner Restricción total de acceso a divisas («Cepo») para evitar la fuga de capitales. Dólar Oficial (Muy retrasado respecto al mercado informal).
Mauricio Macri Reinstauración del control de cambios a finales de 2019 tras la crisis cambiaria post-PASO. Dólar Oficial de ese momento.
Alberto Fernández Profundización del cepo, adición de impuestos (PAIS y retenciones) para encarecer el billete físico. Dólar MEP / CCL (A través de regulaciones específicas para remesas).
Javier Milei Desarme gradual del cepo según metas de acumulación de reservas y control de la base monetaria. Tipo de cambio financiero unificado (Cercano al MEP/Flotación oficial).
La única alternativa legal para recibir dólares físicos
Para quienes necesiten imperiosamente percibir el billete físico estadounidense enviado por un tercero desde el exterior, la única vía legal en la Argentina, consiste en evitar las agencias de remesas postales y realizar una transferencia bancaria internacional (vía código SWIFT) directamente a una caja de ahorro en dólares abierta en una entidad financiera local.
Este procedimiento requiere que el receptor justifique la operación (mediante una factura de exportación de servicios, ayuda familiar, etc.) para que el banco libere los fondos en su cuenta en la moneda original, quedando sujetos a las normativas de liquidación vigentes en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC).
Viva la libertad de controlar la guita que te mandan, carajo!

 

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