El tema es la deuda que la Nación tiene con CABA por liquidaciones de Coparticipación.

El Ministerio de Economía y el Gobierno porteño cerraron un nuevo capítulo en el largo conflicto por la Coparticipación Federal. Tras meses de demoras en las transferencias, se acordó la cancelación de la deuda acumulada durante el último año mediante la entrega de una cartera de bonos con vencimiento a siete meses.
El entendimiento normaliza las cuentas fiscales de la Ciudad, aunque deja afuera un punto central: los 6.000 millones de dólares que la administración porteña reclama por la quita de fondos realizada durante el gobierno de Alberto Fernández. Esa deuda histórica sigue pendiente y es un litigio que se arrastra desde el decreto de 2020 que redujo el coeficiente de CABA.

El nuevo esquema se apoya en el fallo de la Corte Suprema de 2022, que fijó el coeficiente en 2,95% y reconoció a la Ciudad el 1,55% adicional. Sin embargo, el cumplimiento de esa medida fue irregular y derivó en la deuda que ahora se cancela parcialmente.
La Ciudad de Buenos Aires había contemplado este pago en el Presupuesto 2026, pero insiste en que la necesidad es resolver la deuda heredada del kirchnerismo. Mientras tanto, el acuerdo de esta semana permite oxigenar las cuentas locales y cerrar un frente de tensión con la administración central.





