Recuperaron un hotel fisura en Constitución que pintaba como prostíbulín y búnker falopus.

En Consti, la fritanguería se mezcla con los bondis y los prontuarios. Mientras cierto pirulaje cree que la lleca es Chorilandia, el Rati Club metió un gol estilo Di María. El lunes, en Brasil 1363, se bajó la persiana a un antrux que funcaba como garching room y búnker de frula. El pocilgón, que altri tempi fue el hotel “Sol y Luna”, venía usurpado desde la pandemia y derivó en el agriamargo combo de la Alta Decadencia: merca, trata y un desfile de cacuchos con fuerte vocación de película clase B.
La orden la tiró una Fiscalía clave*. Y vino la ejecución quirúrgica: La gorriti entra con el todo el piripipí, incluidos Ministerio Público Fiscal, Emergencias, Espacio Público y Red de Atención. El operativo no dejó ni el picaporte sin revisar. Adeeentro, que arrancó la zamba!
Con este, ya van 430 desalojos en menos de dos años. Y no curten camping express: son lugares tomados por décadas, como la Casa Blaquier, el predio piquetero de San Telmo o el misterioso “Elefante Blanco” de Belgrano. La Ciudad está en modo escoba y. por lo que se juna, no hay rincón que no se esté barriendo.
El jefe, que no se anda con vueltas, largó: “Se terminó la joda para los vivos que usurpan y hacen lo que quieren sin consecuencias”. Y parecería que el vale todo se está quedando sin crédito. Jorma asegura que el orden no se negocia y la calle empieza a tener dueño: el que respeta, no el que se la apropia.
La movida va en línea con los operativos en Once, Flores, Chacarita, Parque Patricios y Retiro. Ahí los feriantes truchos armaron las valijas. También hubo Game Over a ranchadas en Aeroparque, Plaza Lavalle y Congreso. La Poli no depende del GPS: detecta, actúa y no pregunta.
En Brasil 1363 no quedó ni el recuerdo del Sol ni la Luna. Sí la reverb de los borcegos que entraron a armar el puzzle donde reinaba el bardo. Y bonito sablazo al comercio fafero.
Los ravioles, en la fábrica de pastas.
Sobre las chabonas en renta siempre nos reservamos porque ni la Biblia lo tiene claro. Pero si alguno la «administra» como un Airbnb, tuc! Gayola. Si la Ciudad se muestra despierta y la cana con la linterna encendida, hay rumbo.
Unidad Fiscal de Delitos, Contravenciones y Faltas Específicas, con Jorge Ponce al mando.








