
Aunque haya una fuerte minoría con tendencia a la medianía y ajena a levantarle el pulgar a cosas que la hagan pensar, hay temáticas que obligan a reflexionar a la sociedad, sí o sí. El auditorio del Museo Larreta albergó el encuentro “Familias frente al bullying”. Fue el 19 de mayo. El tema ya está instalado en muchos ámbitos. En este caso, especialistas y padres aportaron criterios para prevenir estas situaciones desagradables que afectan a niños y adolescentes.
Por supuesto que se trabajó con ideas que apunten a abrir un espacio de diálogo en comunidad, donde la convivencia escolar y el respeto mutuo fueran los ejes principales.
Candelaria Irazusta, directora general de la Asociación Anti Bullying Argentina y Pablo Mainer, fundador de Hablemos de Bullying y de la Alianza Anti Bullying Argentina, compartieron experiencias y recursos que apuntan a fortalecer la empatía y los vínculos respetuosos dentro y fuera de la escuela. Mainer subrayó que los chicos aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice, y que la conducta de los adultos pesa más que cualquier consejo. Irazusta, por su parte, recordó que “el daño no se negocia” e invitó a las familias a involucrarse activamente mediante acuerdos comunes.
El encuentro también propuso pensar estrategias concretas de prevención y acompañamiento, con la convicción de que el trabajo conjunto entre familias, escuelas y especialistas es clave para construir entornos más seguros y saludables. Desde el Ministerio de Educación, a través de la plataforma Escuela en Familia, se ofrecieron talleres virtuales y materiales para acompañar a las familias en los desafíos de la convivencia escolar, el respeto y el bienestar emocional de chicos y adolescentes.



















































