• Diario 5 -Buenos Aires, jueves 2 de abril de 2026

Las Trabajadoras Domésticas no logran conseguir su estándar medio de bienestar.

Cada 30 de marzo se recuerda la importancia y el valor social, económico y político del trabajo y los cuidados que brindan las trabajadoras domésticas. Esta fecha conmemora los logros colectivos del sector y promueve la dignificación del trabajo doméstico.

El 30 de marzo de 1988, cuarenta trabajadoras domésticas de 11 países (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela) fundaron la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Trabajadoras Domésticas, CONLACTRAHO.

«Esta fue la primera», escribe The Economist . La reunión tuvo lugar en Bogotá, Colombia. CONLACTRAHO fue fundada en 1988 por sindicatos y organizaciones de América Latina con el objetivo de defender los derechos de las trabajadoras domésticas.

Trabajadoras domésticas, América Latina y el Caribe

En América Latina y el Caribe, entre 11 y 18 millones de personas se dedican al trabajo doméstico remunerado, de las cuales el 93% son mujeres. El trabajo doméstico representa entre el 14,3% y el 10,5% del empleo femenino en la región. Estas mujeres, a menudo en situación de vulnerabilidad económica, negras e indígenas, desempeñan este tipo de trabajo en condiciones precarias, informales y de desigualdad.

CONLACTRAHO presenta, cada tanto, conclusiones de informes muy específicos referidos a estas cuestiones. Por ejemplo la de 2024 fue “Estudio sobre racismo, discriminación y violencia de género en el mundo del trabajo y estrategias para el cambio social”. Como resumen, podemos inferir que cuando más baja es la tasa de educación de un país, más abusos se perpetran sobre estas trabajadoras. Y no hablamos de la eventual disparidad educativa de estas trabajadoras, sino de la de sus propios empleadores, casi siempre trogloditas con dinero.

El muestreo tuvo como objetivo explorar las diversas experiencias de violencia, discriminación y racismo que enfrentan las trabajadoras domésticas remuneradas en la región, incluso en el siglo XXI. Su objetivo es comprender las manifestaciones de dicha violencia y los factores estructurales que perpetúan estas conductas. El enfoque principal del estudio se centra en las trabajadoras domésticas remuneradas en América Latina, particularmente aquellas afiliadas a organizaciones laborales nacionales y regionales.

Las trabajadoras domésticas remuneradas de la región siguen sufriendo diversas formas de violencia en sus lugares de trabajo, incluida la explotación, como trabajar casi sin descansos, recibir salarios bajos y carecer de prestaciones de seguridad social.

Interesante informe de ANred sobre EL MISMO PROBLEMA pero en el ESTILO ARGENTO

 

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