Aceite usado: coincidiendo con el Día Mundial del Agua, se recibirá aceite de cocina usado en algunos de los llamados "Puntos Verdes Móviles", en plazas. Las personas que lo acerquen —frío, en botellas plásticas cerradas y limpias— recibirán un plantín de vara dorada. Recordemos: un litro de aceite puede contaminar mil litros de agua. Por eso, desde 2016 se lo recolecta y se transforma en biodiesel. Si participamos, integramos un ejemplo de economía circular, es decir, convertir un residuo en recurso.

En el marco del Día Mundial del Agua, hoy, domingo 22 de marzo, la Ciudad de Buenos Aires organizará una jornada especial de recepción de aceite de cocina usado en los Puntos Verdes Móviles que recorrerán plazas porteñas. Los vecinos que participen recibirán un plantín de vara dorada (Solidago chilensis) como gesto de compromiso ambiental.
El aceite debe entregarse frío, en botellas plásticas limpias y cerradas. Los puntos de recepción estarán en Parque Chacabuco (Av. Asamblea y Emilio Mitre), Parque Saavedra (Av. García del Río y Pinto) y Plaza Balcarce (Manzanares y Vuelta de Obligado).
La importancia de esta acción es enorme: un solo litro de aceite puede contaminar hasta mil litros de agua. Por eso, desde 2016 la Ciudad implementa un programa de recolección que permite tratar este residuo de manera adecuada. Una vez recibido, el aceite se traslada a plantas de procesamiento donde se convierte en biodiesel. Por cada litro de aceite vegetal usado (AVU) se obtiene un litro de biocombustible, que genera menos emisiones de CO₂ que el gasoil mineral. El subproducto es glicerina, utilizada en diversas industrias.
Este circuito es un ejemplo claro de economía circular: lo que antes era un desecho altamente contaminante se transforma en energía y en insumos útiles. Además, la iniciativa busca concientizar sobre el impacto ambiental de los hábitos cotidianos y promover prácticas responsables en el hogar.
El Día Mundial del Agua, instaurado en 1992 por la ONU, recuerda la necesidad de cuidar este recurso vital en un contexto de cambio climático, escasez y contaminación. La campaña de recolección de aceite usado se inscribe en esa agenda global, reforzando la idea de que cada acción individual puede marcar la diferencia.



















































