• Diario 5 -Buenos Aires, viernes 16 de octubre de 2026

Diario 5

Buenos Aires, Argentina

¿Cómo es eso de que los aparatos descartados también tienen una segunda vida?

No está ara nada mal la figura de que los celulares, computadoras y otros equipos electrónicos que quedan fuera de uso no desaparecen cuando se los arroja a la basura. A la hora de generar conciencia ecológica, vale la pena usarla. Ocurre que muchos de estos dispositivos contienen materiales recuperables y otros componentes que requieren un tratamiento específico para evitar daños ambientales.

Y no hay opciones. En cima, la renovación constante de dispositivos agrava el problema. Pero, atención: si la «maquinaria social» funciona bien, se abre una oportunidad para recuperar metales, plásticos y piezas que todavía aprovechables. Hacen falta circuitos accesibles de recepción y reciclaje y mucha información clara para la población, los vecinos.

¿Cuáles son los «operadores» de esos circuitos?

Los Puntos Verdes y Puntos Verdes Móviles.

Separar estos residuos del resto es un primer paso para reducir el desperdicio y aprovechar recursos que todavía tienen valor.

En los últimos días estuvimos viendo que los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, conocidos como RAEEs, son una categoría particular dentro de la basura urbana. Incluyen celulares, computadoras, pequeños electrodomésticos, controles remotos, cargadores, juguetes electrónicos y varios otros.

También estarán allí innumerables «aparatos del futuro», debido a la velocidad con la que el mercado tecnológico introduce dispositivos al mercado, apura la generación de necesidad de su consumo y los convierte en vetustos en pocos años. Su descarte plantea que, por un lado, contienen metales, plásticos y piezas reutilizables que pueden volver a la cadena productiva; a su vez, encierran materiales peligrosos que requieren tratamiento especial para no dañar el ambiente.

En general, más del 70% de un dispositivo está compuesto por materiales reciclables.

Hay que convertir esa estadística en una buena noticia.

Mientras, otro 25% corresponde a elementos reutilizables (cables, motores y fuentes). Hay, sí un 3% de componentes de riesgo. Son las plaquetas, los tubos de rayos catódicos y pueden sumarse los gases refrigerantes. Se supone que ese material debe ser confinado en rellenos de seguridad.

Algunos presentarán su queja por considerar exagerada la norma y otros por la falta de determinación con abrazarnos a certezas con sabor a seguro.

En los Puntos Verdes (fijos y móviles) se canaliza la recolección de RAEES. Y se garantiza un destino adecuado.

¿Deben ser los vecinos quienes separen del resto de la basura y acerquen a estos circuitos a los PV?

Y… sí.

Si evitamos que la chatarra electrónica termine en basurales informales hicimos más de la mitad trabajo. Lo llaman proceso sostenible pero podemos decirle «salvaplaneta»

Todo consiste en aprovechar el potencial de recuperación de cada elemento.

Y no podemos aprenderlo solos.

Es una ciencia muy nueva

Por lo tanto, estamos ante un asunto cultural con apoyo logístico.

El «envejecimiento» de los dispositivos y su renovación constante, multiplica el volumen de RAEEs. Los Punto Verdes con campañas de información claras y participación ciudadana son esa “maquinaria social” funcionando. Si logramos convertirlos en oportunidades, los aparatos viejos o descartados serán un ex problema.