Resolviendo la discusión del momento.

Lógicamente, respecto de la obra de la estación de combinación de subterráneos entre las Línea F y B es más cara la expropiación del edificio del Hotel Bauen, de Av Callao 360 que decidir construirla en Callao 377, en la esquina de la Disquería Zival’s.
Pero no tan cara.
Porque desde el punto de vista de la ingeniería, el Bauen ya tiene su sótano lindero con el subsuelo de la proia Av. Callao. Sería para el gobierno de la Ciudad a cargo de Jorge Macri, tomas el camino inverso que obligó a su primo Mauricio vetar el proyecto de ley de expropiación del mismo edificio cuando era presidente, aduciendo que se trataba de un gasto de unos 30 millones de dólares «para beneficiar a pocos». Hacía referencia a la cooperativa de trabajo armada por los ex empleados del hotel. Hoy, la cantidad de millones de usuarios que se beneficiarían con esa estación, no podría ser tomada en el mismo sentido. Sería una contradicción en sí misma el hecho de descartar esa oportunidad.
Hagamos cuentas comparativas con un espíritu comercial bien angurriento y dispuesto a hacer lo que sea para que toda operación a realizarse apunte a ganar dinero, sea por lo que se obtenga, por lo que se ahorre o por lo que se proyecte.
Veamos.
¿Mauricio Macri mencionó 30 millones de dólares hace 10 años?
Vayamos sabiendo que a la familia Láviz le ofrecieron 6 millones de por la compra del inmueble de Zival’s y rechazaron la oferta.
¿Cuánto dinero real correspondería pagar por Zival´s al tratarse de una expropiación?
Quizás, no menos de 10 millones de dólares, Más el costo político de reventar una esquina cultural. Inútilmente (AP)
En tanto, los Macri ya tenían conciencia de lo que podía costar el edificio del Bauen si la Nación lo expropiaba. Esto significa que, si la Ciudad lo expropiara ahora, serían valores parecidos a los de entonces, ya que no se hablaba de cotizaciones de mercado, sino de indemnización por expropiación.
¿Tiene comparación el terrenito de la esquina, arrancado a una disquería de la que -de golpe- miles de personas se colgaron como si fueran sus históricos fanáticos y pueden producir una maraña política de un costo inconmensurablemente alto, en un momento como éste, de sensibilidad abierta a causar por el roce de una pluma, alaridos cual heridas de batalla cuerpo a cuerpo?
Vamos a tal comparación: entre los 10 millones de dólares a pagar por el terreno de la esquina, para construir el acceso al subte, dejarle un espacio a la nueva versión del históricamente destacado comercio y alrededor de 30 palos verdes por un acceso más amplio y que al GCBA le queden 19 pisos disponibles para sus actividades o para volver a licitar el hotel, no es necesario se ningún experto para comprender la ventaja que en conveniencia se lleva la segunda opción.
Por supuesto que si se tratara de realizar excavaciones profunda en un edificio torre sería tan riesgoso que no convendría para planificarlo. Pero sabiendo de la existencia del espacio que funcionó como café concert en el sótano del hotel, justo en la entrada, ya estaría resuelta la parte más importante que refiere a estructuras del lado de las parcelas, que se conectaría de manera directa don el resto de las excavaciones debajo de la misma Avenida Callao.
En conclusión, pagar por el Bauen una indemnización cuatro o cinco veces más grande que la que se pagaría por Zival´s sería realmente más barato, cómodo para los pasajeros, con mucho espacio para proyectos, políticamente más liviano de conflictos e, incluso, beneficioso a largo plazo.









