Argentroglos
La indignación nos inundó. No hay folklore que justifique tal lacerante actitud. No hay pasión que excuse una falta de formación que termina evidenciando falta de humanidad. Lo que quedó…
La indignación nos inundó. No hay folklore que justifique tal lacerante actitud. No hay pasión que excuse una falta de formación que termina evidenciando falta de humanidad. Lo que quedó…