
¿Qué pasó con el mural dorado del Plaza Hotel?
El hallazgo de la obra de Jorge Soto Acebal excede la noticia cultural. También nos recuerda cómo la Argentina suele descuidar de su propio patrimonio.
La obra, de más de 11 metros de ancho por 7 de alto, realizada sobre hojas de oro de 22 quilates, estuvo oculta durante décadas detrás de capas de pintura y materiales de recubrimiento.
Nos preguntamos: que semejante pieza haya permanecido tapada ¿es un síntoma de una lógica repetida?
Hasta su cierre, en el hotel hubo Urgencias Momentáneas y Remodelaciones Rápidas.
Se espera que esta vez no falte conciencia sobre el valor artístico. El mural sobrevivió a la humedad, a los enduidos y a cierta indiferencia. Con la restauración integral del hotel, vuelve a la luz.
La restauradora Cristina Lancellotti recordó que el oro nunca se daña. Es material noblilísimo. Esa resistencia permitió que el mural pueda recuperar su brillo original. Si bien jamás debió cubrirse ni quedar escondido, alguna moda artificiosa se impuso, quizás, en la posguerra.
El Plaza Hotel, inaugurado en 1909, es el primer cinco estrellas porteño.
La puesta en valor se extenderá hasta 2028 y un poco más. Casi 200 personas trabajan en fachadas, mansardas y ventanas originales.



















































