Poco sustento

En una proporción que podría traernos recuerdos de los años ’90s, se registra una salida de argentinos al extranjero que no se condice con la propia situación estructural del país. Éste y otros indicadores de gastos, como la importación más o menos indiscriminada, ubicarían -por ahora y de no mediar señales de viraje de rumbo- al mismo sostén temporal de una coyuntura basada en el dólar accesible, parecido a como hace 30 años y pocas vigas que puedan evitar una posterior cesión de losa.
La diferencia podría estar en ciertos niveles de estímulo a empresarios, como la ya arrugada papeleta de las novedades legales para poder dar empleo sin que eso implique destrucción de proyecto y de anhelos personales de los emprendedores.
Pero eso no será suficiente.
A propósito, mañana, la columna de Marcelo Zanotti pinchará el corazón de la industria alimenticia argentina, que debió liderar en el mundo desde que se declaró a nuestro país una fuente esencial de alimentos o «granero del mundo».



















































