Hay personas que suelen viajar junto a la puerta de salida de los colectivos.
Consideran que dejan espacio suficiente para el paso de quienes necesitan bajar.
No es así como debe ser.
La posición en la que se ubican bloquea la necesidad de otros para tomarse del pasamanos y mantenerse equilibrados y seguros justo en el momento en que el vehículo genera inercias riesgosas antes y al instante de detenerse.



















































