• Diario 5 -Buenos Aires, sábado 27 de junio de 2026

 

¿Qué significa la transferencia de competencias judiciales de la Nación a la Ciudad de Buenos Aires? Es la posibilidad de repensar cómo se resuelven los conflictos. Durante décadas, el camino fue casi siempre el mismo: abogado, mediación obligatoria y, si no hay acuerdo, expediente judicial.

Ese esquema, vigente desde 1995, quedó viejo frente a la complejidad actual.

La propuesta del sistema multipuertas busca cortar con esa inercia. En vez de que todo termine en tribunales, habría una oficina en el Consejo de la Magistratura que reciba el caso, lo evalúe y lo derive al método más adecuado: mediación, conciliación, arbitraje, facilitación o juicio. Así, un choque de autos con daños menores no tendría que pasar por una mediación completa, sino por una conciliación rápida.

La experiencia no es nueva. En 2001 la Corte Suprema creó la Oficina Multipuertas de la Cámara Civil como prueba piloto. Formalizada en 2006, atendió más de 144.000 consultas y se convirtió en un modelo pionero de acceso a la justicia. El 64% de los casos fueron de familia: divorcios, alimentos, cuidado de hijos, violencia de género. Allí la oficina funcionó como contención y orientación, con equipos interdisciplinarios y articulación con organismos como la OVD, PAMI o ANSES.

El multipuertas demostró que la justicia no empieza con una demanda, sino con escucha activa y orientación clara. En 25 años se consolidó como un espacio humano dentro del Poder Judicial, con psicólogos, trabajadores sociales y mediadores comunitarios que ayudan a resolver conflictos de baja litigiosidad sin llegar a juicio.

El traspaso de la justicia nacional ordinaria a la Ciudad es la oportunidad de replicar y ampliar esa experiencia. Buenos Aires ya cuenta con mediación comunitaria, escolar, laboral y de consumo. Integrar todo en una arquitectura coherente permitiría aprovechar lo que existe, evitar superposiciones y dar respuestas más rápidas. No sería una burocracia extra, sino una orientación inteligente que ahorra tiempo y recursos.

El multipuertas opera con toda su potencia en los casos que hoy caen al litigio porque no hay otra opción. Evita que las partes tomen un camino equivocado y que se pierda tiempo en instancias inadecuadas. Es un modelo probado en lugares como Nueva York o Texas y que Buenos Aires puede adoptar con su propia experiencia acumulada.

La conclusión es clara: el traspaso no debería ser solo administrativo. Es la oportunidad de construir un sistema de justicia del siglo XXI, más cercano, más rápido y más humano. El multipuertas es la puerta de entrada a esa transformación.



 

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