• Diario 5 -Buenos Aires, domingo 12 de abril de 2026

La red de hospitales responde con sus herramientas a la demanda creciente y Boti sigue trabajando amedias

Una férrea observación crítica se planteó en este medio hace exactamente dos meses sobre el sistema robótico de chat con el que se pretende satisfacer algunas demandas importantes referidas a la distribución de turnospara la atención médica en los centros de salud porteños

Se trabaja con mucha responsabilidad en todos los puntos de la estructura pública destinados a cubrir la necesidad de atención a la salud. El problema radia en la jactancia de consierar que se ha dado un súper paso hacia el futuro con un chat defectuoso como Boti.

Como la oferta de turnos telefónicos y digitales se extiende más allá de los CESAC y alcanza a 14 hospitales de la Ciudad, con especialidades de alta demanda como cardiología, dermatología, endocrinología, neurología y traumatología, es necesario redondear una estadística que resuma de qué manera el robot cubre el trabajo que debería realizar personal con conocimiento de toda la temática de atención pública y con un piso de empatía que, aunque sea, alcanzara los eventuales niveles de aceptable, lógico, obvio o mínimo.

El GCBA siempre destaca siempre la posibilidad de acceder a las consultas mediante la línea 147 o la turnera web. Es innegable que todos estamos apurando nuestro aprendizaje para adaptarnos al cambio sustancial de nuestra relación como vecinos con el sistema público.

La gratuidad del trámite, garantizada por la Ley Tarifaria vigente, refuerza el carácter universal de la atención. Sin embargo, la presión sobre la red hospitalaria es evidente: la demanda crece y se hace necesario sostener la disponibilidad de turnos.

La coordinación entre primer nivel de atención y hospitales aparece como la clave para que la digitalización no se limite a un cambio de canal, sino que se traduzca en un acceso real y efectivo a la salud. El hecho de que estamos en transición plena nos obliga a multiplicar la mirada solidaria múltiple, debido a que aún hay miles de personas no del todo capacitadas para enfrentar los métodos a los que la tecnología nos invita a a adherirnos en nombre de nuestra propia subsistencia.


 

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