• Diario 5 -Buenos Aires, martes 10 de febrero de 2026

El ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós, recibió uno de los máximos reconocimientos de la medicina argentina: su incorporación como miembro titular de la Academia Nacional de Medicina. Le corresponderá el Sitial Nº 36 Abel Ayerza, en homenaje al médico que describió la enfermedad cardiológica que lleva su nombre.

¿Qué se le reconoce a Quiroz?

su gestión sanitaria y su trayectoria en el campo de la informática médica.

El funcionario es egresado de la UBA y combinó práctica asistencial, docencia, investigación. Desde antes de incorporarse a la gestión pública adoptó un perfil orientado a la innovación tecnológica. Su discurso en la Academia subrayó el compromiso de sostener los principios fundacionales de la institución y, al mismo tiempo, «aportar a las transformaciones que los tiempos modernos permiten para dar un servicio a la comunidad acorde a las necesidades sociales».

Ya la Academia le otorgó al ministro de Salud el Premio Hipócrates en 2021, en mérito a su liderazgo durante la pandemia de COVID-19. Además, Quirós es fundador de la Academia Internacional de Informática en Ciencias de la Salud (IAHSI) y miembro de entidades internacionales como el Colegio Estadounidense de Informática Médica (FACMI), la AMIA y la IMIA, lo que lo posiciona como referente global en la aplicación de tecnologías digitales a la medicina.

Aparte de lo persona para el elegido, la incorporación de Quirós a la Academia Nacional de Medicina es un estímulo para que innovación tecnológica y gestión pública en el sistema sanitario se mantengan a la par.

La Academia Nacional de Medicina fue fundada en 1822 por Bernardino Rivadavia. La fueron integrando las personalidades máximas de la ciencia médica del país. Allí hicieron su aporte al desarrollo de la medicina en la Argentina, Luis Agote, Enrique Finochietto, Cosme Argerich, César Milstein, Bernardo Houssay, Luis Federico Leloir y René Favaloro.

La sede de la ANM es un palacio de gran belleza arquitectónica, propia de las construcciones neoclásicas porteñas de principios del Siglo XX, con notable presencia en las Av. Las Heras y Coronel Díaz.

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