• Diario 5 -Buenos Aires, lunes 20 de septiembre de 2021

Una deuda saldada

PorCarlos Allo

Sep 17, 2014

La primera edición de Buenos Aires Celebra Galicia
La primera edición de Buenos Aires Celebra Galicia

Era necesario. Los «Buenos Aires Celebra» marcaban agenda para las fiestas de colectividades nacionales y brindaban a los extranjeros una oportunidad de reunión exclusiva  para enarbolar una bandera «de país». Pero el espectro inmigratorio porteño y argentino es mucho más complejo: el caso del Buenos Aires Celebra Galicia significó un ajuste en cuanto a la completud de las satisfacciones de la ciudadanía en temas de organización de  eventos que impliquen el cumplimiento de ciertas tendencias culturales que no son matemáticas ni están en libros de historia, ni geografía ni antropología.

Durante más de 80 años, las fiestas de comunidades tuvieron etapas en las que superaban ampliamente en fervor, alegría y muestra de tradiciones a las que se planteaban como actos de nacionalidades. Probablemente cierto facilismo cultural vernáculo nos llevó a confundir, mezclar y mal identificar a decenas de comunidades, regiones y pueblos de los fueron oriundos quienes conformaron las bases de una singular población como termina siendo la argentina en cuanto a orígenes se trata. Esto quiere decir que, con todo lo hermosa que suena la canción de Litto Nebbia que reza «pero los argentinos llegamos de los barcos», no podemos caer rápidamente en la idea de que esas naves traían miles y miles de personas de apenas 4 ó 5 orígenes. Porque si a cualquier argentino «pensáltero» (persona que expresa el pensamiento de otros y no el propio) se le pregunta cuáles fueron las inmigraciones que conformaron y determinaron definitivamente el pensamiento argentino, responderá con aires de sabihondo: «gallegos, tanos y gringos», tomando por gallegos a toda la colectividad española, por tanos (napolitanos) a toda la italiana y por gringos a una suma de nacionalidades y gentilicios que podría abarcar un compendio. Pero la verdad es que el gallego es gallego, el leonés es leonés y el asturiano es asturiano.

En contraposición a los pensálteros, siempre aparecen -como mínoría, lamentablemente- los pensogénicos (personas que generan su propio pensamiento con sólo procesar información en crudo)- El argentino pensogénico comprende que si bien España conforma una unidad política de orden nacional, las regiones cuentan con arraigos tan fuertes que no es posible ubicarlas en rincones de soslayo. Son. Eso es lo que ocurre: «son», es decir existen, viven, generan… Las regiones (ahora nos dedicamos a las españolas, pero es atrapante conocer las que abrigan otros  varios países) guardan costumbres propias en los musical, laboral, gastronómico y aspectos íntimos de sus culturas que no siempre pueden destacadas como se merecen en una Fiesta Nacional. Pues eso ocurre con Galicia que, como si pocas fueran la motivaciones que pudiésemos enumerar para justificar su celebración propia, ha identificado a Buenos Aires como «la quinta provincia gallega», armando cuatro líneas de lazo directo con La Coruña. Lugo, Orense y Pontevedra. De manera que Buenos Aires Celebra Galicia era una deuda, ya no con la colectividad solamente, sino de Buenos Aires para consigo misma.

En estos días, la redes sociales han enriquecido sus contenidos con renglones de agradecimiento, crónicas de reencuentros, comentarios múltiples y muchas, muchísimas imágenes de una fiesta que ya está pidiendo pista para su edición anual en la histórica Avenida de Mayo

 

 

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