• Diario 5 -Buenos Aires, domingo 19 de septiembre de 2021

Sorprendente mecanismo de censura en el Uruguay

PorCarlos Allo

Feb 1, 2020

Eduardo Sanguinetti, histórico editorialista de La República, no consigue que le continúen publicando sus notas, como lo fue durante 15 años. Su descargo

Eduardo Sanguinetti, filósofo, poeta y performer

La corta historia del diario La República de Montevideo integra un importante capítulo para la documentación general del periodismo de toda América. Su posición independiente y con cierto compromiso social, fue reconocida en la comunidad de comunicación, especialmente de la Argentina, Brasil, Chile y México.

Vale la pena comprender que la etapa de lanzamiento de La República en la República Oriental del Uruguay, en 1988, poco tiempo después de que en Buenos Aires se lanzara la aventura Página 12, el mundo -sorprendido con el exitoso «trabajo» del tándem Reagan-Bush para horadar al bloque socialista que pronto caería- giraba hacia una renovada forma de opresión de poderosos sobre necesitados: el neoliberalismo.

Federico Fasano Mertens fue el encargado de pergeñar la ruta inicial de vida del diario, cuyo slogan alude al pluralismo, aunque en esos tiempos de anhelos por recuperar la democracia de manera definitiva en el Uruguay, no dudó en sentirse dispuesto a apoyar al frente Amplio desde su tribuna gráfica.

Lejos parecen haber quedado los valores iniciales del diario. Por lo que trasciende y dondequiera que se busque conocer detalles del devenir de La República, el manejo actual del medio por parte de Néstor Molina Díaz, recorre caminos totalmente ajenos a la añorada épica comunicacional de los 80. El propio Eduardo Sanguinetti va a contar la extraña historia de una censura grotesca, propia de los manejos de mafia chicaguense de 1890 a 1930.

CA


 

Mail desde el diario La República a Eduardo Sanguinetti, 

Hola, estimado Eduardo:

Te cuento que las cosas acá están igual que la última vez que nos comunicamos. Tengo orden desde la dirección de no publicar tus artículos. Tu puedes llamar y pedir que te comuniquen con la dirección, al 2487 3565 y pides que te comuniquen con Molina. Todos estos datos que te doy figuran en el diario, llama tranquilo porque los pudiste sacar de ahí.

Te mando abrazo grande

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Escribe: Eduardo Sanguinetti

 

Luego de 15 años de escribir para el diario LA REPÚBLICA (EX-MEDIO PLURAL de Uruguay) soy censurado, como dice el mail que encabeza este artículo, enviado por una trabajadora del mismo en calidad de amiga, sin representación institucional en este caso. Si no hubiera sido por esta amable consideración, no me hubiera enterado de la censura que he sufrido en dicho medio, pues su director de nombre Molina, a quién no conozco, en función no hace mucho tiempo al frente del diario, no se ha dignado comunicarme la decisión de eliminar mis editoriales del EX-MEDIO PLURAL. Es mi obligación como hombre de medios, filósofo y escritor, amante de la Libertad de Expresión, que me es negada hoy por la Dirección del medio, dar a conocer lo acontecido.

Se acostumbra a actuar en silencio, a la retórica enfundada en vacíos y diálogos vacuos, a no dar justificaciones que se imponen, a las suspicacias, a las alcahueterías de mercenarios que malogran la libertad de informar, dejando de lado el expresarse directamente, en dialéctica clara y franca, que se asimilen a la verdad de los hechos, en este puntual caso, ser eliminado en mi calidad de editorialista, sin notificación alguna… ¡tanta animosidad!, luego de haber escrito durante 15 años sin red, deviniendo adhesiones y rechazos inmediatos a lo que pretendía manifestar, jamás negociable, incluso cuando propuse a «Pepe» Mujica desde un artículo en el año 2012 al premio Nobel de la Paz, para luego dejar de hacerlo, al comprobar la calidad de ser de este personaje, «juguete» de multinacionales (Mujica dixit, diario El País, Madrid, 2014)… revolucionario de “escaparate” sponsoreado por multinacionales y publicitado como “superhéroe” de la posverdad por medios “basura” del planeta, que todo lo degradan, condición para elevar a “perejiles” a dioses del Olimpo neoliberal. Disculpen si se ven afectados por la verdad, pues nada parece ser lo que dicen «es», eterno retorno de lo que se creía superado.

La respuesta es sencilla, más cuando hablamos de un medio privado de exclusión: no se ajusta con los tiempos, modernización, reestructuración, pues en definitiva nada ha modificado su rumbo, o como deseen denominarlo… en nombre del estilo y la ética, esperaba un «chau», un «adiós y gracias por los servicios prestados», es lo mínimo que puedo esperar luego de 15 años de haber escrito en el medio, defendiendo al mismo en situaciones críticas, con la escritura y poniendo el cuerpo en 2005 cuando no llego a distribuirse, por resolución de los poderosos en Uruguay, feos, malos y sucios.

No es menor lo acontecido, pues este flagrante acto de exclusión, afecta a la prensa libre, a la democracia tan proclamada y tan lejos de ser instalada en todo su potencial, a los Derechos Humanos, pues ¿cual es la razón de que no se sigan publicando mis editoriales seguidas por miles de lectores y replicados en medios del mundo durante década y media?… exijo una respuesta Sr. Molina.

Como protagonista excluido, hoy, del acontecer cultural, político y social de la Argentina y el Uruguay culocrático, encuentro sentido en la permanencia, persistiendo en la lucha soñada por millones de seres temerosos de liberar Latinoamérica de medios cacofónicos, a través de la construcción de operaciones olímpicas desde la cultura en todas sus expresiones.

Espero me sean dadas las causas por las que soy censurado en LA REPÚBLICA (EX-MEDIO PLURAL de Uruguay) tendrían espacio de honor en esta lid miserable de la acción dictatorial del medio; la transformación del excluido, del archivado, del olvidado, tal mi caso, toma perfiles nuevos, se produce el encuentro del objeto en la búsqueda de un espacio donde transitar su existencia; protagonista a través del pensamiento devenido en un acto de arte heroico, se evoluciona y madura cada uno a su modo y a su propio ritmo, en re sostenido.

El excluido es la gran metáfora de la liberación, no de un país o de un hombre en particular, sino de toda Latinoamérica, rendida a los pies de imperios putrefactos, que nuevamente recolonizando nos llevan a un ciclo doloroso de nuestra historia, que ya ha comenzado a desarrollarse, con anuencia de medios económicos corporativos.

Ese juego sádico de dominio y servidumbre, que podemos apreciarlo en gobiernos de todo color, apuntalados hoy, por medios como LA REPÚBLICA EX-MEDIO PLURAL, donde he escrito durante 15 años, semana tras semana, contando 700 editoriales en ese lapso, con miles de seguidores y comentarios desde los más variados sitios del planeta , es muy peligroso, de relaciones móviles e intercambiables, donde ese «otro» sujeto que está atado a un «collar de perro» o a los juegos perversos y pervertidos del sacrosanto «torturador», puede ocupar el lugar de dominio, subvertir la ley que rige el destino de los cuerpos, puede cambiar el porvenir y provocar el pasaje de esclavo a amo… lo cual jamás he permitido, insisto, no soy negociable ni lo seré… he escrito lo que deseaba y sentía, sin dejar de lado la denuncia sistemática a quién fuera, incluso al blindado fabulador Mesías inverso «Pepe» Mujica (el intocable) y tantos otros.

No olvidemos que la resistencia y la transgresión siempre proviene de aquel cuerpo que ha sido víctima de la opresión, de la exclusión y de la amenaza, tal mi caso al denunciar negociados corruptelas y mentiras por doquier de funcionarios y mascotas del poder. Desde el límite de lo real, proponía al lector la «otra historia», la de los silenciados, los sometidos, perseguidos. Como sujeto, constituido por el relato, busco lo real establecido para luego negarlo, rechazarlo, eludirlo y desde lo ilusorio, construir otra realidad que explique lo real del presente, convertirme en una fábrica de relatos de lo político, cultural y social, en la vacuidad de este presente espantoso, que los rioplatenses han sabido ganar, sin lugar a dudas.

Pretendía y creo haberlo logrado, crear un espacio textual que, a partir de la lectura de textos alineados con el acontecer histórico, donde la Memoria persistía, construir desde los silencios impuestos por el poder corporativista de cortesanos, los que cocinan la fraudulenta historia oficial, la «otra historia», plena de búsqueda de verdad, generando una resistencia al olvido obligatorio al que está sometida la ingenua ciudadanía, sin ánimos de reinventarse nuevos paradigmas, tal la función que un medio como LA REPÚBLICA (EX-MEDIO PLURAL) parecía perseguir en su afán de dar un Mensaje de lo Indecible, como lo he manifestado en un editorial al que he titulado Épica de LA REPÚBLICA, parece que no se asimila a este medio que se negó, vaya a saber porque razones a seguir publicando mis editoriales.

Exijo una razón Sr. Molina de porque no me ha sido comunicada la censura de mis editoriales, en LA REPÚBLICA (EX-MEDIO PLURAL de Uruguay), pues no creo ignore, que se pueden presentar suspicacias acerca de este acto aberrante de exclusión de mis editoriales, es sano y saludable clarificar el estado de las cosas, o es que algo ha mutado, pues la mayor parte de la información de lo que sucede en Latinoamérica, es recibida de los grandes centros de inteligencia comunicacional del poder imperial y no de las propias agencias en los que se genera la noticia que puede modificar el derrotero de estos países colonizados, incluída LA REPÚBLICA… incluso las noticias faranduleras sobre personajes sin la más mínima importancia, presentes en las noticias de los medios corporacionistas de cada país, con sus «fantoches» de turno en portadas, elevados a personalidades «burbujas», indispensables para dispersar la tan degradada opinión pública.

Sr. Molina, la comunicación masiva corporacionista provee un soporte invaluable, se convierte en fin primero y último de eliminar la libertad de expresión de los disidentes, de quienes resisten, tal mi caso… no por nada los dictadores genocidas, los dictadorzuelos de democracias simuladas y las multinacionales todopoderosas, tienen el control de los medios de comunicación y accionan en las redes de la web, de manera atroz, negando al usuario desprevenido, la instancia de manifestarse libremente… el resultado es que reforzamos el poder aterrador del poder de la mafia gobernante y sus controles, perdiendo toda posibilidad de comunicación… nos convertimos, con actos como los llevados a cabo por Ud. en seres sin voz, ni capacidad de hacer uso de nuestro derecho de expresarnos.

La prensa libre Sr. Molina debería ser un panóptico gigante de apertura del planeta a la unidad y no un devenir de actos de censura. Aclarar, disipar, abriendo el gran angular que proyecte el mundo a vivir, del cual hoy estamos muy distantes y sin embargo tan cercanos, ironía de nuestro ignoto destino de «ser simplemente ser frágiles criaturas, sometidos a nosotros mismos frágiles criaturas».

10 comentarios en «Sorprendente mecanismo de censura en el Uruguay»
  1. ¡Buen día, sí es que así se puede sentir, compañero Eduardo Sanguinetti! No me asombra para nada. La censura, es efecto ondulante que corroe al Gobierno de Uruguay, el discurso contra la política pública, del trabajo con temática de género, los rectores de los discursos y las cancelaciones controvertidas de la política, espectáculos, solo alimentan los temores, incertidumbre de antiguas épocas pasadas, vuelven la intervención de los ARTISTAS Y LIBRES PENSADORES. Me solidarizo contigo mi querido compañero.Y a seguirla luchando. POR LA LIBERAD.!!! LA IGNORANCIA ES LA MUERTE DEL PUEBLO. IGNORANTES E INEPTOS QUE SE CREEN TODOS PODEROSOS PERO LO VAMOS A VENCER. MÁS TEMPRANO LOS VEREMOS CAER.

  2. Fuerza Eduardo!! Una lastima que La República haya retirado tu editorial que lleva 15 años siendo leído por muchas personas de Latinoamérica y el mundo. Esperamos que te ofrezcan la explicaciones necesarias y se revierta ésa pésima decisión, de lo contrario ellos se quedarán con un vacío muy grande y con un ínfimo contenido.

  3. Que injusticia que de pronto nos priven de excelentes Editoriales que este Filósofo nos tiene acostumbrados a los que pensamos en un mundo donde quepamos todos en LIBERTAD de pensamiento,como si fuera poco que está silenciado en Argentina su país. No se que motivos tendrá el Diario La República para tomar ésta desicion,espero que pronto pueda seguir expresandose en este medio Eduardo Sanguinetti, un iconoclasta como el mismo se presenta.desde ya muchas gracias.

  4. ¡Buenas tardes compañero Eduardo Sanguinetti! No me asombra para nada. La censura, es efecto ondulante que corroe al Gobierno de Uruguay, el discurso contra la política pública, del trabajo con temática de género, los rectores de los discursos y las cancelaciones controvertidas de la política, espectáculos, solo alimentan los temores, incertidumbre de antiguas épocas pasadas, vuelven la intervención de los ARTISTAS Y LIBRES PENSADORES. Me solidarizo contigo mi querido compañero.Y a seguirla luchando. POR LA LIBERAD.!!!

  5. Mucho podría decirse con respecto a este lamentable hecho y tremendo despropósito de censura, pero lo relevante e importante es el desprestigio de un medio de comunicación que tranza su principio ético: democrático y pluralista que lo destacaba, y que hacía que muchos lectores adhiriéramos y fidelizáramos irrestrictamente con su relato comunicacional. Hoy día sin duda dejaremos de hacerlo porque la censura al Sr. Sanguinetti no es otra cosa que un atentado a la libertad de expresión y eso es condenable en cualquier estado de derecho Sr. Molina. Yo era una lectora acérrima de las editoriales del Sr. Sanguinetti hoy censurado en su diario, sin duda lo seguiré como tantos seguidores en otros medios por su destacado nivel de intelectualidad y por su aporte incondicional a la verdad. Sin embargo, el diario La República déjeme decirle, lamentablemente perdió a su mejor editorialista y dio muestras que su principio de fundación e inicio genuinamente pluralista, torció su norte y eso si duda los desprestigiará con el pesar profundo de sus lectores.

  6. Apoyo un periodismo lo más libre posible y como Uruguayo exijo solidariamente con el Articulista (A quien no conozco personalmente), una explicación al encargado, director o lo que sea, de quienes y porqué, basados en qué, la evidente necesidad de censurar.
    No solo personalmente al afectado, sino públicamente, ya que el ¨Ada transparencia¨, parece quedar en tinieblas cada vez más espesas y peligrosas para su fragilidad.
    Los equilibrios sociales se empañan y establecen escenarios cada vez más complicados, para cualquier actor y el gran perjudicado, es el SER del hombre, ya contra las cuerdas por su supervivencia. En ese perfil de FACEBOOK, tengo mi espacio íntimo de reflexiones, varias, en el apartado de ¨Notas¨, lo que justifica esta mi intervención que corre paralela con entrecruzamientos, del autor del artículo el Sr. Sanguinetti. He publicado y he seguido alguno de los artículos en el Blog de Juanjo, o eventualmente en algún otro espacio. Fuerza y adelante por la libertad, si no de prensa(Assange mediante) por la libre existencia del ser humano en peligro de extinción.

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