Estaciones de subte con nombres complementarios

PorMonitor de Medios

Jun 9, 2017

Estación
Estación Inclán-Mezquita Al Ahmad

Es una costumbre que nació de la idea de reforzar la orientación del usuario del Subte, utilizando -en los casos más alineados con ese objetivo- alguna identidad barrial junto al nombre principal de la estación que, como suele coincidir con el nombre de una calle, abarque también a «algo» relativo y cercano. El caso al que mejor le cupo esta doble denominación fue cuando se le agregó «Parque Chas» a la Estación «los Incas» de la Línea B. Para ese momento (2003) se trataba de  la estación cabecera, que en el otro extremo tenía a Leandro N. Alem. Aquella doble identificación de estación no vino sola, ya que en simultáneo con Los Incas, fue inaugurada la estación inmediatamente anterior, Tronador, a la que se le adosó la identificación «Villa Ortúzar».

En la legislatura porteña se aprobó que las estaciones Medrano de la Línea B e Inclan de la Línea H, tengan un nombre complementario, por lo que pasarán a identificarse como «Medrano-Almagro» e «Inclán-Mezquita Al Ahmad», respectivamente. En el primer caso se repite el criterio inicial, como con las estaciones Los Incas-Parque Chas y Tronador-Villa Ortúzar. En cambio, Inclán-Mezquita Al Ahmad, responde a un criterio de ubicación en la ciudad de un sitio al que pueden acceder las personas.

Ya el Subte identificó estaciones con nombres de sitios importantes de la Ciudad, obviando referirse a calles: Plaza de Mayo, Congreso, Plaza Miserere, Primera Junta, Tribunales, Facultad de Medicina, Plaza Italia, Palermo, Plaza de los Virreyes, Medalla Milagrosa, Hospitales. No cabe ninguna duda que ésta es la manera más conceptualmente abarcativa y práctica para los usuarios de identificar una estación dentro de una ciudad gigante. Por ejemplo, no se condice con el sentido común que en los dos extremos del inmenso Parque Chacabuco haya estaciones de subterráneo y en ninguna de ella se haga notar que el pasajero ha llegado a ese parque.

Están los casos de los tributos especiales, como el nombre Rodolfo Walsh completando el de la Estación Entre Ríos de la Línea E, mientras que en la Línea H, Once pasó a llamarse Once-30 de Diciembre, en homenaje a las víctimas de Cromagnón.

Y se ha dado un caso de identificación de una estación de Subte con el nombre de un Shopping Center para «orientar» al público agregando su nombre al nombre clásico de la estación, cuyo efecto de recordación de marca es uno de los más prometedores que se hayan encontrado en la historia de la publicidad. Se trata de Bulnes-Alto Palermo, en la Línea D. Es un caso muy particular, en el la empresa IRSA consiguió un convenio con Subterráneos de Buenos Aires (y Metrovías) para que una de las salidas de la estación conecte directamente con la planta inferior de Shopping, mientras que en el piso de los andenes de Bulnes el embaldosado va incluyendo, cada tantas baldosas, el isotipo del Centro Comercial.

El caso del agregado de nombre para la estación Inclán-Mezquita Al Ahmad, el proyecto fue presentado por el legislador porteño Omar Abboud.