{"id":622038,"date":"2021-01-25T00:16:27","date_gmt":"2021-01-25T03:16:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/?p=622038"},"modified":"2021-02-05T01:29:44","modified_gmt":"2021-02-05T04:29:44","slug":"el-dia-en-que-el-periodismo-se-olvido-de-cabezas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/el-dia-en-que-el-periodismo-se-olvido-de-cabezas\/","title":{"rendered":"El d\u00eda en que los periodistas nos olvidamos de Cabezas"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"sub-title-primary\">El 21 de diciembre de 1997, el camar\u00f3grafo chileno Manuel Guti\u00e9rrez perdi\u00f3 su ojo al explotar una bomba de estruendo en un partido en cancha de V\u00e9lez. Nadie reaccion\u00f3 como correspond\u00eda. Adi\u00f3s a un eslogan que parec\u00eda una bandera del periodismo. <\/h2> <figure id=\"attachment_622144\" aria-describedby=\"caption-attachment-622144\" style=\"width: 639px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-622144\" src=\"https:\/\/www.diario5.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/cabezas-gutierrez_2-1024x778.jpg\" alt=\"\" width=\"639\" height=\"489\" srcset=\"https:\/\/www.diario5.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/cabezas-gutierrez_2-260x198.jpg 260w, https:\/\/www.diario5.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/cabezas-gutierrez_2-160x122.jpg 160w\" sizes=\"(max-width: 639px) 100vw, 639px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-622144\" class=\"wp-caption-text\">Segundo petardo, mientras el camar\u00f3grafo Manuel Guti\u00e9rrez ya fue ubicado en una camilla<\/figcaption><\/figure>\n<p>El conductor Santo Biasatti dejaba la pantalla doliente con su cierre del espacio \u00abEn S\u00edntesis\u00bb, cada noche, por Canal 13, durante todo 1997. Su despedida con la frase \u00abNo se olvide de Jos\u00e9 Luis Cabezas\u00bb, formaba parte del lenguaje televisivo-pol\u00edtico de una Argentina que a\u00fan no despertaba del espejismo menemista. El saludo era solemne, h\u00edmnico, abnegado y efectista. Pero era inconducente. Nada valioso, ni importante ni significativo para la sociedad pod\u00eda obtenerse de esas medianoches en las que el apellido Cabezas parec\u00eda comenzar a ser usado de manera inadecuada. Termin\u00f3 siendo contraproducente y no por culpa del conductor, a quien -por lo menos, algunos- lo ve\u00edamos bien intencionado, pero buena parte de la audiencia comenz\u00f3 a percibir olor a hipocres\u00eda ratinguera y menguante sensaci\u00f3n de solidaridad gremial desde la televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Luis Cabezas, reportero gr\u00e1fico de la Revista Noticias, profesional emblem\u00e1tico para el a\u00fan latente periodismo cargado de ansias de libertad completa y que a\u00fan aspira a lograr una comunicaci\u00f3n despojada de todo tipo de compromiso, muri\u00f3 asesinado en Pinamar, el 25 de enero de 1997, a manos de un grupo de polic\u00edas bonaerenses acostumbrados a manejarse impunemente cuando -saltando el cerco- pasaban al terreno del crimen y volv\u00edan al quehacer policial, sin consecuencias. Todos recordamos que como consecuencia de la investigaci\u00f3n iniciada tras el hecho, se desencaden\u00f3, el 28 de mayo de 1998, el suicidio del empresario Alfredo Yabr\u00e1n, alt\u00edsimamente sospechado de ser el instigador del homicidio, .<\/p>\n<p>El policia Gustavo Prellezo, hoy abogado y bajo libertad condicional, asesin\u00f3 a Jos\u00e9 Luis en una cava de las afueras de Pinamar, acompa\u00f1ado de otros efectivos de la bonaerense que forzaron al fot\u00f3grafo a arrodillarse para recibir dos disparos en la cabeza.<\/p>\n<p>Biasatti fue el mascar\u00f3n de proa de una campa\u00f1a t\u00e1cita que pretend\u00eda no dejar en la nada la investigaci\u00f3n por la muerte de Jos\u00e9 Luis. Editorial Perfil, desde la Revista Noticias y otras de sus publicaciones, tambi\u00e9n motorizaba la lucha contra una impunidad que se presentaba como probable. Hacia junio de 1997, Alfredo Yabr\u00e1n ya hab\u00eda generado revuelo dos veces en las puertas de los tribunales de Dolores, cuando le toc\u00f3 declarar.<\/p>\n<p>Hasta que lleg\u00f3 el d\u00eda de una verdad no reconocida.<\/p>\n<p>Todo un pa\u00eds hab\u00eda aceptado, durante once meses, que desde el periodismo le taladr\u00e1ramos la conciencia pidi\u00e9ndole que no se olvide de Cabezas. y la noche del 21 de diciembre de 1997, en un River Plate vs. Argentinos Juniors, en cancha de V\u00e9lez, cuando faltaba poco para terminar el partido, una bomba de estruendo cae desde una tribuna y explota frente a la cara del camar\u00f3grafo chileno Manuel Guti\u00e9rrez. El efecto es demoledor: Guti\u00e9rrez perdi\u00f3 su ojo izquierdo.<\/p>\n<p>Al instante de ocurrida tal desgracia, todos los reporteros gr\u00e1ficos, camar\u00f3grafos de TV y fot\u00f3grafos free lance presentes en el partido se abalanzaron sobre el \u00e1rbitro con intenciones de que tome alguna decisi\u00f3n inso\u00f1able. Por supuesto, result\u00f3 d\u00e9bil. S\u00f3lo fue una corrida en la que parte de los reporteros continuaban tomando im\u00e1genes.<\/p>\n<figure id=\"attachment_622145\" aria-describedby=\"caption-attachment-622145\" style=\"width: 661px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-622145\" src=\"https:\/\/www.diario5.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/cabezas-gutierrez_3-1024x764.jpg\" alt=\"\" width=\"661\" height=\"497\" srcset=\"https:\/\/www.diario5.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/cabezas-gutierrez_3-260x194.jpg 260w, https:\/\/www.diario5.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/cabezas-gutierrez_3-160x119.jpg 160w\" sizes=\"(max-width: 661px) 100vw, 661px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-622145\" class=\"wp-caption-text\">Cuando una fiesta se arruina, se arruina. Debi\u00f3 suspenderse el partido<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\">En la transmisi\u00f3n de TV, cuando se observa que trasladan a alguien en camilla, el relator Marcelo Araujo y el comentarista Miguel \u00abTit\u00ed\u00bb Fern\u00e1ndez arriesgan una conjetura err\u00f3nea considerando que el afectado fue un bombero.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Algo andaba mal en el reclamo. Y era que no hab\u00eda reclamo.<\/p>\n<p>Cuando todo pas\u00f3, ya era tarde. Era ah\u00ed y en ese momento. Pero no fue. Perdimos la \u00fanica oportunidad. Jam\u00e1s se volvi\u00f3 a repetir. Nunca el periodismo tuvo un puente hacia la cima de la dignidad como esa noche, en la que un colega ca\u00eda al lado nuestro y no en una cava. Lo estaban hiriendo en nuestras narices. Era ubicarnos todos del lado de la grieta contra la violencia. Pero se impusieron los deseos de los trogloditas de la tribuna y de los due\u00f1os del negocio del f\u00fatbol.<\/p>\n<p>Faltaban seis minutos y R\u00edver se coronaba tricampe\u00f3n, nada menos. Las tribunas ya celebraban con el resultado 1-1, ya futbol\u00edsticamente inamovible. Nadie fue lo suficientemente fuerte como para instar al \u00e1rbitro \u00c1ngel S\u00e1nchez a que decida suspender el partido.<\/p>\n<p>Como dato importante, el mes anterior, Javier Castrilli hab\u00eda suspendido un Estudiantes de La Plata &#8211; R\u00edver Plate a los 25 minutos del segundo tiempo por fallas en la seguridad del espect\u00e1culo, lo que habla claramente de que si Castrilli arbitraba el partido en el Estadio Jos\u00e9 Amalfitani, se habr\u00eda conseguido un cierto dejo de justicia, porque, muy probablemente, \u00e9l habr\u00eda parado el partido al momento de la herida al camar\u00f3grafo Guti\u00e9rrez.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda todo el mundo se olvid\u00f3 de Cabezas. Claramente. Y a muchos no les dio verg\u00fcenza el olvido.<\/p>\n<p>Ni Clar\u00edn, ni P\u00e1gina 12, ni La Naci\u00f3n ni Cr\u00f3nica pusieron en tapa el suceso, al d\u00eda siguiente. Fin del \u00abNo se olviden de Cabezas\u00bb. Nos olvidamos del sentido de su muerte, aunque todos los 25 de enero lo recordemos a \u00e9l.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 21 de diciembre de 1997, el camar\u00f3grafo chileno Manuel Guti\u00e9rrez perdi\u00f3 su ojo al explotar una bomba de estruendo en un partido en cancha de V\u00e9lez. Nadie reaccion\u00f3 como correspond\u00eda. Adi\u00f3s a un eslogan que parec\u00eda una bandera del periodismo. 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