{"id":617826,"date":"2020-04-02T20:20:43","date_gmt":"2020-04-02T23:20:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/?p=617826"},"modified":"2020-04-03T20:48:40","modified_gmt":"2020-04-03T23:48:40","slug":"malvinas-cada-ano-descubrimos-nuevos-efectos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/malvinas-cada-ano-descubrimos-nuevos-efectos\/","title":{"rendered":"Malvinas: Cada a\u00f1o descubrimos nuevos efectos"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"sub-title-primary\">Desde 1982, no dejan de sucederse pensamientos que reclaman una renovaci\u00f3n de argentinidad real. <\/h2> <p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/diario5.com.ar\/img\/.jpg\" width=\"580\" height=\"356\" \/>Ya, 38 a\u00f1os. Nuestros soldados, lo mejor de la d\u00e9cada. Sus jefes inmediatos, en su mayor\u00eda, gentuza, afectos a burlarse de quienes ellos llamaban asquerosamente \u00abcivilachos\u00bb. Sus oficiales superiores, en su mayor\u00eda, panqueques burgueses que vieron que si llegaban vivos al final del conflicto, alg\u00fan beneficio rascaban, a partir de una medalla. Y la plana mayor, que determin\u00f3 el destino de cada uno de esos chicos devenidos en h\u00e9roes, fue el centrum de la desaprensi\u00f3n humana, propia de los \u00faltimos ejemplares de una pseudo casta de familias autoinmunes a todo cuestionamiento a sus abarcativos poderes.<\/p>\n<p>Pocos pensadores, analistas, periodistas, escritores o fil\u00f3sofos con alguna capacidad de influir en otros, se animaban, por entonces, a elevar sus voces acerca de la condici\u00f3n de lacras de estos detentores del control del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Nadie hace un mea culpa.<\/p>\n<p>La sociedad se daba cuenta de que a esos chicos los estaban haciendo regresar por la puerta de atr\u00e1s, dada la verg\u00fcenza que sus jefes no asum\u00edan. Transmit\u00edan -cobardemente y de soslayo- la sensaci\u00f3n de que la culpa fue de \u00abesos que est\u00e1n regresando\u00bb. Si bien traicionero y traidor no significan lo mismo, un pu\u00f1ado de exquisitos oficiales superiores de la Fuerzas Armadas Argentinas se benefici\u00f3 con ambas aptitudes. Las expresiones \u00abcanalla\u00bb, \u00abhijo de puta\u00bb y \u00absorete\u00bb no deber\u00eda abarcar a estos miserables, porque se trata, precisamente, de calificativos que se suelen descargar sobre humanos, es decir, indeseables, aunque humanos. Lejanos parecen los monstruosos comandantes argentinos que decidieron la guerra de Malvinas, como para resolver su sello en la historia con la liviandad de esos insultos tan cotidianos. Ya surgir\u00e1n talentosos generadores de conceptos que encuentren los calificativos adecuados.<\/p>\n<p>Las organizaciones y partidos de izquierda, perseverantes en su objetivo de sostener la memoria por los argentinos desaparecidos a manos de estos mismos cagatintas con fusiles, logr\u00f3 establecer una cultura de respeto a sus hombres y mujeres, a sus nombres y a sus militancias, de un modo muy diferente a lo sucedido con el recuerdo por lo sucedido entre abril y junio de 1982.<\/p>\n<p>La causa Malvinas es homenajeada por los Argentinos desde una diversidad de pensamientos tan inmensa que jam\u00e1s tendr\u00eda a todos los tributantes unidos alrededor de un \u00fanico criterio ideol\u00f3gico. Y eso no est\u00e1 mal. Porque el dolor por nuestros muertos y los fuertes recuerdos de nuestros estados de \u00e1nimo a cada comunicado del Estado Mayor Conjunto en la Guerra de Malvinas no conforman un tema ideol\u00f3gico. Pero la causa Malvinas, intr\u00ednsecamente, quiz\u00e1s s\u00ed lo sea. O quiz\u00e1s deba serlo.<\/p>\n<p>La ideolog\u00eda con la que los Argentinos deberemos enfrentar la \u00abRealidad Malvinas\u00bb, pasados los 40 a\u00f1os del conflicto, no deber\u00e1 pasar ni por el tamiz de la izquierda ni por el del liberalismo, ya que est\u00e1 claro que posicionarse en cualquiera de esas ideolog\u00edas es la excusa perfecta para no asumir el inmenso y hasta inconmensurable trabajo pol\u00edtico de hacerle entender a las pr\u00f3ximas generaciones de argentinos que tienen que ser ellos quienes armen de nuevo el pa\u00eds, porque desde los \u00abpactos preexistentes\u00bb a la Constituci\u00f3n de 853 hasta aqu\u00ed, hemos fracasado.<\/p>\n<p>El fracaso argentino se consolida tras la Guerra de Malvinas, ya que la condici\u00f3n de negador del habitante de este pa\u00eds -especialmente los de clase media de las ciudades mayores y sus conurbanos- hace que se viva y se exija vivir como si tal guerra no hubiese existido. O peor: como si la hubi\u00e9ramos ganado.<\/p>\n<p>Mi recuerdo, en este 2 de abril, a Fernando Del Debbio. Compart\u00edamos con gran alegr\u00eda los recreos en el Instituto Santa Catalina. \u00c9l, nacido en 1962 un a\u00f1o menos que yo, de 1961. Durante los a\u00f1os de primaria jug\u00e1bamos a identificarnos como primos. Ya en el secundario, Fernando se mostr\u00f3 como una persona preparada para grandes proyectos, muy l\u00facido y de gran capacidad para los v\u00ednculos humanos.<\/p>\n<p>Los soldados convocados a Malvinas eran chicos como Fernando, cargados de sue\u00f1os personales, familiares, con amigos, novias, pasiones deportivas, art\u00edsticas, capacidades intelectuales, talentos m\u00faltiples y aptitudes humanas tan propias de un tiempo en que se valoraban la palabra y los patrimonios \u00e9ticos.<\/p>\n<p>Nadie trae una novedad cuando dice que el poder corrompe. Serrat los describe como esos \u00abcachorros de buenas personas\u00bb que luego \u00abllegaron a ser lo que son\u00bb. Pues bien, Galtieris, Anayas, Lami Dozos, Men\u00e9ndeces, sus tiernas fotograf\u00edas de infancia no pueden compensarle a nadie las sensaciones que despiertan las fotograf\u00edas del Cementerio de Darwin.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde 1982, no dejan de sucederse pensamientos que reclaman una renovaci\u00f3n de argentinidad real. Ya, 38 a\u00f1os. Nuestros soldados, lo mejor de la d\u00e9cada. Sus jefes inmediatos, en su mayor\u00eda, gentuza, afectos a burlarse de quienes ellos llamaban asquerosamente \u00abcivilachos\u00bb. Sus oficiales superiores, en su mayor\u00eda, panqueques burgueses que vieron que si llegaban vivos al [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":617833,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"series":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/617826"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=617826"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/617826\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":617832,"href":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/617826\/revisions\/617832"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/617833"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=617826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=617826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=617826"},{"taxonomy":"series","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/series?post=617826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}