{"id":505,"date":"2014-01-09T10:02:35","date_gmt":"2014-01-09T10:02:35","guid":{"rendered":"http:\/\/diario5.com.ar\/?p=505"},"modified":"2014-04-26T17:39:31","modified_gmt":"2014-04-26T17:39:31","slug":"la-semana-tragica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/la-semana-tragica\/","title":{"rendered":"La Semana Tr\u00e1gica"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"sub-title-primary\"><\/h2> <p>LOS PROLEG\u00d3MENOS DE LA SEMANA TR\u00c1GICA <\/p>\n<p>Por Roberto C. Neira*<\/p>\n<p>Es importante que alguna vez los argentinos, de todas las edades, podamos conocer nuestra historia sin tergiversaciones ni falsedades.<\/p>\n<p>A 85 a\u00f1os de los hechos ocurridos en la f\u00e1brica Vasena en 1919, hay todav\u00eda datos no demasiado conocidos que pueden esclarecer algo las cosas, sobre todo porque entre otras razones en esos d\u00edas no hubo diarios ni informe oficial acerca de los acontecimientos que provocaron la masacre. Tampoco se supo con certeza la cantidad de muertos, aunque se descuenta que no fueron menos de cien.<\/p>\n<p>Era una \u00e9poca caracterizada por las grandes huelgas que abarc\u00f3 principalmente desde 1917 hasta 1919. En 1917 hubo 136.000 trabajadores en huelga; al a\u00f1o siguiente fueron 133.000 pero en 1919 la cifra subi\u00f3 a m\u00e1s de 300.000. El 70% de los huelguistas pertenec\u00edan al sector de los transportes, lo que tambi\u00e9n marca una diferencia con los movimientos de la primera d\u00e9cada del siglo XX, que en su mayor\u00eda suced\u00edan en peque\u00f1as empresas y que no ten\u00edan mayor trascendencia p\u00fablica.<\/p>\n<p>El primer conflicto que debi\u00f3 afrontar el gobierno democr\u00e1tico de Hip\u00f3lito Yrigoyen fue el de la Federaci\u00f3n Obrera Mar\u00edtima; el presidente se impuso sobre la intransigencia de las empresas de navegaci\u00f3n de cabotaje y logr\u00f3 un acuerdo para una mejora sustancial de los salarios. Luego vino un movimiento de obreros municipales de Buenos Aires, cuya soluci\u00f3n fue m\u00e1s compleja y tironeada, debido a sus implicancias pol\u00edticas. Pero el movimiento m\u00e1s importante de esa primera ola de protestas sociales fue la huelga ferroviaria que se mantuvo con intermitencias desde junio hasta diciembre de 1917, con ecos al a\u00f1o siguiente, afectando al ferrocarril Central Argentino y luego otras l\u00edneas.<\/p>\n<p>Hubo actos de violencia como incendios de vagones y agresiones contra empleados brit\u00e1nicos y el gobierno tuvo que establecer vigilancia armada en algunas instalaciones; las presiones de las empresas y los grandes diarios fueron muy fuertes y se acus\u00f3 a Yrigoyen de favorecer a los huelguistas indiscriminadamente.<\/p>\n<p>Cuando se estaba desarrollando la huelga ferroviaria, en noviembre de 1917, estall\u00f3 una huelga general en los frigor\u00edficos de Berisso y Avellaneda, casi todos de propiedad norteamericana, que fue derrotada por el r\u00e1pido reclutamiento de \u00abcrumiros\u00bb, as\u00ed se denominaba a los trabajadores rompehuelgas.<\/p>\n<p>A lo largo del a\u00f1o siguiente hubo nuevamente expresiones de malestar en el gremio ferroviario y tambi\u00e9n entre los gr\u00e1ficos, los trabajadores del calzado y los molineros. Todo fue confluyendo para que a fines de ese a\u00f1o prevalecieran condiciones de gran tensi\u00f3n en el campo social.<\/p>\n<p>La Liga Patri\u00f3tica o GuardiaC\u00edvica, seg\u00fan Per\u00f3n \u00aba veces usaban m\u00e9todos violentos pero eran bien intencionados\u00bb.<\/p>\n<p>Anarquistas y partidarios del bolcheviquismo predicaban la inminencia de la revoluci\u00f3n social. Los grandes diarios y los c\u00edrculos conservadores denunciaban la existencia de s\u00f3viets, a\u00fan dentro de la polic\u00eda.<\/p>\n<p>Era casi inevitable que la situaci\u00f3n estallara; el detonante fue la huelga de los metal\u00fargicos de los Talleres Vasena, que en los primeros d\u00edas de enero de 1919 se fue convirtiendo en incontrolable.<\/p>\n<p>Los sucesos de Vasena<\/p>\n<p>El d\u00eda 7, la polic\u00eda, enardecida por la muerte de un suboficial, carg\u00f3 contra los huelguistas, provocando cuatro muertos y unos cuarenta heridos.<\/p>\n<p>El 9 de enero, un d\u00eda bochornoso de calor, Buenos Aires amaneci\u00f3 paralizada. El cortejo f\u00fanebre de los ca\u00eddos deb\u00eda recorrer un largo itinerario, desde Nueva Pompeya hasta la Chacarita y los disturbios se hicieron presentes durante toda la marcha.<\/p>\n<p>Hubo un intento de asalto contra los talleres de Vasena, que fue repelido por la polic\u00eda y produjo no menos de cuarenta muertos; se intentaron incendiar iglesias y saquear armer\u00edas y en el cementerio mismo se desencaden\u00f3 una verdadera batalla campal.<\/p>\n<p>El mismo d\u00eda, bandas de j\u00f3venes de clase alta denominados como \u00abLa Liga Patriotica\u00bb o \u00abLa Guardia C\u00edvica\u00bb (ver foto), apresuradamente armados por oficiales de la Marina y el Ej\u00e9rcito, comenzaron a recorrer los barrios donde presum\u00edan la existencia de comunistas y se dedicaban a hostilizar sospechosos, quemar locales obreros y cometer toda clase de desmanes.<\/p>\n<p>Las dos centrales obreras que exist\u00edan en esa \u00e9poca, una anarquista y otra sindicalista, proclamaron una huelga general el d\u00eda 10. La poblaci\u00f3n hab\u00eda abandonado las calles y observaba con temor este espect\u00e1culo nunca visto en Buenos Aires.<\/p>\n<p>Entretanto, Yrigoyen, sereno pero casi sin medios para intervenir, trataba de pacificar los \u00e1nimos y negociar con los dirigentes sindicales.<\/p>\n<p>Al atardecer del 9 de enero, el general Luis J. Dellepiane, comandante de la divisi\u00f3n con asiento en Campo de Mayo, se constituy\u00f3 en la ciudad, sin haber recibido orden alguna y procedi\u00f3 a hacer ocupar con sus tropas distintos puntos estrat\u00e9gicos. Los enemigos a combatir eran los anarquistas.<\/p>\n<p>Pero, el que mejor puede relatar estos hechos y sus implicancias fue un teniente de apellido Per\u00f3n (Juan Domingo) que hab\u00eda ingresado en el Ej\u00e9rcito Argentino en 1911 y los vivi\u00f3 estando a cargo del arsenal militar Esteban de Luca.<\/p>\n<p>Los siguientes p\u00e1rrafos pertenecen a \u00abLa novela de Per\u00f3n\u00bb del escritor Tom\u00e1s Eloy Mart\u00ednez (Legasa &#8211; 1985).<\/p>\n<p>\u00abEn 1918, cuando me destinaron al arsenal Esteban de Luca, el capit\u00e1n Bartolom\u00e9 Descalzo, uno de los mejores jefes que ha tenido nuestro ej\u00e9rcito dijo al despedirme: \u00abestamos entrando en la oscuridad, teniente Per\u00f3n. A las puertas de nuestra casa golpea la m\u00e1s atroz de las tormentas y el presidente (Yrigoyen) no quiere o no sabe o\u00edrla. En Europa, la guerra ha terminado con la derrota del mejor ej\u00e9rcito del mundo. Los anarquistas vuelven ahora sus ojos hacia nosotros.<\/p>\n<p>\u00abSus palabras me emocionaron. \u00abVoy a pedirle un favor personal\u00bb, le dije. \u00abCuando llegue la hora de hacerle frente a ese enemigo, ll\u00e1meme. Quiero pelear a su lado, mi capit\u00e1n.\u00bb<\/p>\n<p>La profec\u00eda del capit\u00e1n Descalzo se cumpli\u00f3 antes de lo pensado. Los anarquistas volvieron sus ojos hacia nosotros, 1918 hab\u00eda terminado con unas escaramuzas de huelga en los talleres metal\u00fargicos de Pedro Vasena. Algunos operarios, alentados por los \u00e1cratas, exigieron salarios m\u00e1s altos y condiciones de trabajo m\u00e1s relajadas. Hubo muchos que no quisieron plegarse y el movimiento fracas\u00f3, pero ya estaba sembrado el descontento.<\/p>\n<p>El 3 de enero de 1919 se arm\u00f3 la maroma. Vasena ten\u00eda una f\u00e1brica en la calle Cochabamba, cerca del barrio de Constituci\u00f3n. Los dep\u00f3sitos estaban en Pompeya, a unas pocas cuadras del Riachuelo. Entre uno y otro sitio hab\u00eda un continuo tr\u00e1fico de chatas. Debido a las agitaciones, las chatas iban custodiadas por agentes de la polic\u00eda montada. En la ma\u00f1ana de aquel 3 de enero, los huelguistas salieron sorpresivamente de un bald\u00edo y tirotearon a las chatas. Cay\u00f3 muerta una mujer que nada ten\u00eda que ver con el asunto. El 5 ocurri\u00f3 lo mismo: mataron a un cabo. El 7, ya el conflicto se hab\u00eda puesto de color hormiga: los anarquistas atacaron y la polic\u00eda los reprimi\u00f3 a tiros y a sablazos. Hubo 5 obreros muertos y unos 20 heridos. Yrigoyen quiso arreglar el problema conciliando a las partes. Orden\u00f3 al ministro del Interior que buscara un entendimiento entre Vasena y los huelguistas. Apretada por el gobierno, la empresa se achic\u00f3. Ofreci\u00f3 pagar 12 por ciento de aumento y no tomar represalias.<\/p>\n<p>Pero aquellos platos rotos ya no se compon\u00edan con saliva. Las muertes del 7 de enero sirvieron de pretexto para que los anarquistas pusieran al pa\u00eds en estado de sublevaci\u00f3n. Di Giovanni, Scarf\u00f3, Miguel \u00c1rcangel Roscigna y muchos \u00e1cratas que ganar\u00edan celebridad en los a\u00f1os siguientes hicieron sus primeras armas en esas trifulcas. Se trataba de una conspiraci\u00f3n internacional muy bien montada..<\/p>\n<p>El 8 de enero iban a ser enterrados los ca\u00eddos. Los anarquistas convocaron entonces a una huelga general. Todos temimos una cat\u00e1strofe. La polic\u00eda estaba mal preparada e iba a ser f\u00e1cil desbordarla. El ej\u00e9rcito se vio forzado a intervenir.<\/p>\n<p>Mi funci\u00f3n en el arsenal consist\u00eda en asegurar la provisi\u00f3n de municiones para la tropa. Tuve much\u00edsimo trabajo porque solo en la ciudad de Buenos Aires estaban acuartelados entre ocho y diez regimientos. Tal como se esperaba los funerales degeneraron en combates callejeros. Murieron m\u00e1s de 600 personas. El general Luis J. Dellepiane convoc\u00f3 el 11 de enero a Sebasti\u00e1n Marotta, uno de los jefes anarquistas y aplac\u00f3 los \u00e1nimos.<\/p>\n<p>Los obreros de la f\u00e1brica Vasena consiguieron alg\u00fan beneficio de aquella tragedia: la empresa redujo la jornada de trabajo a 8 horas y aument\u00f3 los salarios en un 30 por ciento.<\/p>\n<p>Pero las heridas, cuando son profundas, no cicatrizan de un d\u00eda para otro. Hay que estar vigil\u00e1ndolas. Mi antiguo profesor Manuel Carl\u00e9s, apoyado por el vicealmirante Domecq Garc\u00eda, fund\u00f3 la \u00abLiga Patri\u00f3tica Argentina\u00bb, en la que se inscribieron muchos j\u00f3venes cat\u00f3licos y nacionalistas. Dispon\u00edan de una tropa de choque cuya misi\u00f3n principal era poner en vereda a los agitadores extranjeros. A veces usaban m\u00e9todos violentos, pero eran bien intencionados&#8230;.\u00bb<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s los hechos de \u00abLa Semana Tr\u00e1gica\u00bb influyeron notablemente en el futuro y en la postura personal de Juan Domingo Per\u00f3n. El ex presidente particip\u00f3 del golpe militar que derroc\u00f3 a Yrigoyen para consagrar a Uriburu en 1930. Y, a\u00f1os m\u00e1s tarde, pero como coronel del ej\u00e9rcito, se desempe\u00f1\u00f3 en el Ministerio de Trabajo defendiendo los mismos derechos que los trabajadores dec\u00edan defender en 1919 y por los cuales fueron reprimidos.<\/p>\n<p>Muchos a\u00f1os hab\u00edan pasado y el peligro del anarquismo hab\u00eda sido sepultado por un nuevo enemigo: el comunismo. Pero esa es otra historia&#8230;<\/p>\n<p>Conclusiones<\/p>\n<p>La actitud del general Dellepiane, conocida a trav\u00e9s de versiones, agreg\u00f3 un nuevo ingrediente de confusi\u00f3n a los sucesos del 9 de enero de 1919.<\/p>\n<p>A cargo de hecho de la polic\u00eda, Dellepiane autoriz\u00f3 a que se hiciera una enorme redada de elementos \u00abindeseables\u00bb y al mismo tiempo inst\u00f3 a que las bandas de \u00abespont\u00e1neos\u00bb terminaran sus operativos.<\/p>\n<p>Aunque la polic\u00eda sigui\u00f3 realizando procedimientos brutales y muchas veces in\u00fatiles, tres d\u00edas m\u00e1s tarde la ciudad recuper\u00f3 gradualmente su fisonom\u00eda habitual.<\/p>\n<p>(*) Roberto C. Neira es docente, escritor y periodista. Fue editor de los Suplementos \u00abTurismo\u00bb y \u00abEl Cronista Exportador\u00bb en El Cronista (Comercial); colabor\u00f3 en la edici\u00f3n de suplementos de \u00abDiarios Bonaerenses\u00bb y en diversas publicaciones especializadas; tuvo a su cargo la producci\u00f3n period\u00edstica de \u00abDiario 5\u00bb (FM 103.5 PREMIUM) y colabora actualmente con numerosas publicaciones nacionales y extranjeras<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS PROLEG\u00d3MENOS DE LA SEMANA TR\u00c1GICA Por Roberto C. Neira* Es importante que alguna vez los argentinos, de todas las edades, podamos conocer nuestra historia sin tergiversaciones ni falsedades. 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