{"id":38,"date":"2011-12-19T13:20:30","date_gmt":"2011-12-19T13:20:30","guid":{"rendered":"http:\/\/diario5.com.ar\/?p=38"},"modified":"2012-09-04T18:52:52","modified_gmt":"2012-09-04T18:52:52","slug":"buenos-vecinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diario5.com.ar\/es\/buenos-vecinos\/","title":{"rendered":"Buenos Vecinos, 10 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"sub-title-primary\"><\/h2> <p>Por Roberto C. Neira<\/p>\n<p>El 19 de diciembre de 2001 se constituy\u00f3 sin duda en el D\u00eda Nacional del Cacerolazo, un elemento de protesta impensado para estas \u00e9pocas, sobre todo si tenemos en cuenta la pasividad que expresaron la mayor\u00eda de los argentinos en la \u00faltima d\u00e9cada privilegiando situaciones personales e individuales, antes que solidarizarse con los problemas que sufr\u00eda el conjunto de la sociedad.<\/p>\n<p>Hoy, a la hora de hacer un balance y cuando los ruidos de las cacerolas parecen haberse apagado (aunque no precisamente porque las cosas marchan mejor que antes), es bueno analizar cu\u00e1l fue el efecto residual que nos dejaron estas demostraciones multitudinarias que provocaron el \u00e9xodo de dos presidentes y de decenas de ministros y funcionarios.<\/p>\n<p>Asomando mis narices por algunas asambleas vecinales de la ciudad pude descubrir que los vecinos comenzaron a conocerse de otra manera.<\/p>\n<p>A la vieja usanza, volvemos a cruzar saludos con quien vive en la misma calle a unas puertas de distancia; reconocemos con un BUEN D\u00cdA!!! al portero de un edificio contiguo; nos detenemos ante una puerta para conversar -aunque m\u00e1s no sea del tiempo- con otro vecino y nos cruzamos con muchos otros en la panader\u00eda o en alguna despensa de barrio para discutir y analizar las cosas que nos pasan.<\/p>\n<p>El vecino pas\u00f3 entonces a ser un amigo&#8230; Alguien en quien confiar.<\/p>\n<p>Creo que desde la d\u00e9cada de los setenta esto no ocurr\u00eda en la ciudad. Y muchos fueron los factores para que los vecinos decidi\u00e9ramos pasar de largo bajando la vista o evitando cruzar nuestras miradas como si ofrecer un saludo fuera algo vergonzoso o imp\u00fadico.<\/p>\n<p>Una de las causas y creo que la m\u00e1s importante, fue la desconfianza que sembr\u00f3 el Estado en la ciudadan\u00eda a partir del golpe militar de marzo de 1976, cuando todos los argentinos est\u00e1bamos sospechados de conspirar contra las instituciones del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Un vecino de aqu\u00e9llos d\u00edas negros, maestro, obrero, estudiante o profesional y de quien no se sab\u00edan mayores datos, era observado a la distancia y de reojo.<\/p>\n<p>En muchos casos la delaci\u00f3n por miedo, ignorancia o alguna otra causa, provoc\u00f3 que muchos vecinos inocentes fueran arrestados por el solo hecho de pensar diferente que el resto o criticar a la dictadura militar desde una visi\u00f3n l\u00f3gica de la realidad.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que desde el retorno a la democracia, hace ya casi 20 a\u00f1os, es precisamente \u00e9ste el momento en que los ciudadanos decidieron tomar el toro por las astas para participar directa o indirectamente en las asambleas vecinales.<\/p>\n<p>No fue s\u00f3lo para defender sus derechos involucrados en \u00abel corralito financiero\u00bb, sino tambi\u00e9n para resolver los problemas de cada barrio&#8230;<\/p>\n<p>Casos concretos son: la provisi\u00f3n de alimentos para los m\u00e1s necesitados; el arreglo de veredas rotas; la transformaci\u00f3n de un bald\u00edo en una plaza; la promoci\u00f3n de actividades para los jubilados; la organizaci\u00f3n de encuentros culturales y sociales; la apertura de los clubes de trueques (recientemente apareci\u00f3 uno en el Barrio Norte) y de esta manera evitar la burocracia municipal que, por lo general, hace que el Gobierno de la Ciudad cada vez se encargue de menos cosas.<\/p>\n<p>Aunque todav\u00eda se necesita mucha m\u00e1s participaci\u00f3n de la gente, lo importante es que ya no resulta demasiado extra\u00f1o escuchar un \u00abBUEN D\u00cdA VECINO!!!\u00bb, en cualquier calle de Buenos Aires.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Roberto C. 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