Fútbol a puertas cerradas

PorCarlos Allo

Mar 12, 2020

 Belgrano y Santamarina inauguran una etapa que complicará la convivencia en todo un grupo social

El partido entre Defensores de Belgrano y Santamarina, de Tandil por la Zona «B» de la Primera Nacional, será el primero de centenares de encuentros sin público tras la decisión adoptada por el gobierno porteño.

Al principio, va a haber una serie de esplosiones típicas de los cambios de costumbres sociales, más cuando son bruscos y más aún cuando el inconveniente lo tienen que atravesar personas y familias de bajos recursos culturales. Ellas conforman el grupo social más propenso a las impaciencias por la ausencia de las actividades que le suelen llenar la vida, caso el fútbol para los fanático que no piensan en otra cosa que en su club de fútbol y se creen que «la pasión» es un valor inmanente para la trascendencia existencial.

Defe y Santa inaugurarán un período de desenlaces de todo tipo en las familias acostumbradas a que uno, algunos o todos vayan a la cancha una o más veces por semana. Los chinos ya dieron muestras de estos cambios, no porque sean tan inclinados al fútbol, sino porque ya existen informes acerca de los divorcios que se produjeron a partir de las cuarentenas obligadas durante la etapa en que todos los ciudadanos comenzaron a cumplirla.

Ojo con eso: aquí hay mucha pareja armada a los tumbos, con pasión inicial, mucho machismo, hijos inmediatos, poco conocimiento mutuo de la pareja, necesidad de compartir gastos y frecuente presencia de factores de alteración espontánea de la conducta: alcohol, energizantes, estimulantes, relajantes, barbitúricos, alucinógenos y otros efectos psíquicos, sin demasiada medida por parte de los consumidores.

Queda registrado el 12 de marzo de 2020 en Diario 5: Durante la etapa de invierno en que se acrecienten las necesidades de establecer cuarentena para decenas de miles de personas en la Argentina, se van a multiplicar, simultáneamente, las denuncias al 144