El cine argentino, protagonista del BAFICI

PorMonitor de Medios

Abr 4, 2019

El Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires presenta en el 21° Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI) más de 100 títulos nacionales.

Para su función de apertura se eligió la comedia Claudia, dirigida por Sebastián De Caro, protagonizada por Dolores Fonzi. Además, dentro de la Competencia Internacional Oficial de Largometrajes se incluye Noemi Gold, una comedia porteña de Dan Rubinstein, coproducida con Estados Unidos y México; Los tiburones, la película ganadora del premio principal del Festival Cinelatino de Toulouse y la ópera prima de Lucía Garibaldi por la que fue premiada en Sundance, una coproducción entre nuestro país, Uruguay y España; y Monos, de Alejandro Landes, una coproducción entre seis países que tiene como coguionista a Alexis Dos Santos, premiado en el BAFICI por Glue en 2006.

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Por su parte, la Competencia Oficial Argentina presenta 14 títulos de origen nacional. Entre ellas, las nuevas producciones de José Celestino Campusano: Hombres de piel dura, sobre la relación secreta entre un chico que vive en el campo y un cura; Raúl Perrone y su ITUZAINGO V3RIT4, en la que el director oriundo de Ituzaingó explora su territorio de origen a través de los personajes del cine, el teatro y la noche; y Santiago Loza, que en Breve historia del Planeta Verde -premiada en la Berlinale- narra la aventura que emprenden Tania, una chica trans, y sus dos amigos con el fin de cumplir el deseo póstumo de su abuela: regresar a un alien pequeño y violeta al lugar donde apareció. Luego de su memorable debut con La noche (BAFICI 2016), Edgardo Castro regresa al BAFICI con Familia, un egotrip en el que un hombre solitario regresa a su casa natal.

Método Livingston, de Sofía Mora, es un documental sobre un arquitecto exitoso ignorado por la Academia, Rodolfo Livingston; y Margen de error, el cuarto largometraje de Liliana Paolinelli, es una comedia protagonizada por Susana Pampín, sobre un amor no correspondido. En Fin de siglo, la ópera prima de Lucio Castro, dos hombres se conocen en Barcelona y después de pasar un día juntos se dan cuenta de que ya se han conocido veinte años atrás. Badur Hogar, la segunda película de Rodrigo Moscoso después de Modelo 73 (BAFICI 2001), es una comedia de enredos salteña que cuenta la historia de Juan y Luciana, quienes logran construir una relación atípica, pasional… y llena de mentiras. En Ínsula, de María Onis, durante el rodaje de un documental sobre la comunidad aborigen El Traslado, ubicada al este de la provincia de Salta, una pareja de realizadores empieza a cuestionarse el sentido de su trabajo mientras entra en una crisis que alcanza hasta a su propia relación amorosa; y en La creciente, de Franco González y Demián Santander,Matías, un joven marginal, llega escapando a unas islas del río Paraná e intenta rearmar su vida. Las facultades, de Eloísa Solaas, documenta la instancia más estresante del año para cualquier estudiante: los exámenes finales. La vida en común, de Ezequiel Yanco, presentada en estreno mundial compartido con Visions du Réel, Festival Internacional de Cine de Nyon, es un retrato de la infancia desamparada; La visita, de Jorge Leandro Colás, muestra las historias de algunas de las quinientas mujeres y un puñado de hombres que llegan cada fin de semana al pequeño pueblo de Sierra Chica para visitar a los presos del complejo penitenciario; y La excusa del sueño americano, de Florencia de Mugica y Laura Mara Tablón, es un documental en el que Florencia visita a su madre, radicada en Miami desde 2002, para comprobar que a pesar de la tecnología hay una enorme distancia entre ambas, y que tal vez sea tiempo de conectarse con ella de otra manera.

Este año, la Competencia de Vanguardia y Género ofrece cuatro películas argentinas: Ceniza verde, de Pablo Mazzolo, que recrea una historia ocurrida en los cerros de Córdoba cuando, en 1575, cientos de mujeres, niños y ancianos Hênia-Kâmîare saltaron al vacío para evitar la esclavitud; Ojo de mar, de Pavel Tavares y Benjamín Garay, que transcurre entre las montañas del norte neuquino y muestra una cultura sincrética que lucha para no desaparecer; Lands of the Sea, de Azucena Losana, en la que junto a carpinteros y pescadores de Valparaíso, Chile, Leonel Vasquez construyó una instalación de sonido en un bote de madera, mediante la cual se oyen las voces de artesanos pescadores que narran sus conflictos con la industria pesquera; y El diablo blanco, de Ignacio Rogers, en la que un grupo de amigos treintañeros sale de viaje en auto a través del país y quedan atrapados en un pueblo hostil, bajo la influencia maligna de una antigua leyenda local. Además, por fuera de competencia podrá verse Shakti, un cortometraje de Martín Rejtman, en el que el mismo día en que muere su abuela, Federico decide separarse de su novia, Magda.

En su cuarta edición, la Competencia Latinoamericana incluye dos producciones argentinas: Gran Orquesta, de Peri Azar, en la que se reconstruye la historia de Héctor y su Gran Orquesta de Jazz, una de las big bands argentinas más notables de los años 50; y Cartero, el primer largometraje de ficción de Emiliano Serra, está ambientado a fines de los noventa, en pleno auge de las privatizaciones y crecimiento de la pobreza.

Dentro de las 10 películas que conforman la Competencia de Derechos Humanos, hay dos argentinas: ¿Quién mató a mi hermano?, de Ana Fraile y Lucas Scavino, que versa sobre la desesperada búsqueda de amigos, familiares y militantes de los derechos humanos tras la desaparición de Luciano Arruga, en la que se descubren las complicidades del Estado; y Vigilia en agosto, de Luis María Mercado, en la que a días de su casamiento, Magda es testigo de una serie de trágicos acontecimientos que involucran a su novio, con las sierras de Córdoba como fondo.

Por su parte, la sección Noches Especiales presenta cuatro títulos argentinos inéditos: Juansebastián, de Diego Levy, un documental íntimo sobre el mítico líder de los Ratones Paranoicos que devino de estrella de rock a devoto de Jesucristo; Los adoptantes, de Daniel Gimelberg, una comedia desprejuiciada en la que Martín, un presentador televisivo de 42 años, tiene la necesidad impostergable de ser padre, pero Leonardo, su pareja desde hace diez, tiene dudas ya que él mismo es adoptado; Baldío, de Inés de Oliveira Cézar, en la que Brisa es la protagonista de una película en proceso de filmación mientras atiende las emergencias de su hijo, adicto a las drogas; y Pistolero, una película de Nicolás Galvagno en la que debuta cinematográficamente el ex boxeador Sergio “Maravilla” Martínez, y cuyo protagonista es Isidoro, un hombre que está dedicado a la delincuencia hasta que una mujer llega a su vida y abre una nueva posibilidad.

Dentro de las secciones temáticas también hay variadas propuestas nacionales. En Óperas primas: La distancia, del platense Franco Palazzo; en la de Hacerse Grande: Si el sueño fuera quererte dormiría eternamente, de Celeste Contratti e Ingrid Valencic; y en Lugares: La Experiencia Judía de Basavilbaso a Nueva Amsterdam, en la que Miguel Kohan intenta conectar los recuerdos de su familia gaucho judía con la huida de los sefaradíes de la península ibérica en 1492 que escaparon de la Inquisición.

En Artistas en Acción se proyectarán tres títulos: El escultor de los kilómetros, de Mauricio Sallesses, un retrato sobre Moyano que nacido en el monte tucumano vive hace veinte años en el conurbano bonaerense y, a pesar de la rudeza de la vida al costado de la ruta, transforma residuos contaminantes en arte;** La herida y el cuchillo (Notas para un film sobre Emilio García Wehbi)**, de Miguel Zeballos, un título que entre documental, biografía y ensayo sigue el proceso creativo durante los últimos cinco años del dramaturgo y director, y uno de los creadores de El periférico de objetos: Emilio García Wehbi; y La Lección de Anatomía, de Agustín Kazah y Pablo Arévalo, que sigue la odisea del autor y director teatral Carlos Mathus que, a más de cuatro décadas del estreno de La Lección de Anatomía, emprende la aventura de reestrenar la obra que lo consagró.

Entre las Comedias hay dos títulos nacionales: Los Payasos, de Lucas Bucci y Tomás Sposato, que registra el viaje a Florianópolis de tres jóvenes aspirantes a artistas que participan con su corto en el Mundial del Cortometraje; y Una chica invisible, de Francisco Bendomir, una comedia negra y voyeurista.

En Música cuatro de los 11 títulos que componen la sección son argentinos: Heroxs del 88, de Luis Hitoshi Díaz, sobre Invasión 88, el primer compilado de bandas punk y hardcore argentinas; Retrato incompleto de la canción infinita, de Roly Rauwolf, un documental acerca de Daniel Melero; El canto del tiempo, de Mana García, en el que en un emotivo viaje al interior de sus aldeas los creadores del proyecto musical Tonolec, encontrarán la inspiración y el aprendizaje para su nuevo disco; e Hijos de Nadie: Una película sobre Los Adolfos Rap, de Pablo Apezteguía, Damian Marsicano y Maximiliano Sachetti.

Además, en Películas sobre Películas y para ayudar a descifrar el entramado que está detrás una de las figuras claves de la Generación del 60 se proyectará Cortázar & Antín: Cartas Iluminadas, de Cinthia Rajschmir, sobre la relación epistolar entre el joven cineasta Manuel Antín y el afamado escritor radicado en París Julio Cortázar que dio lugar a tres films (dirigidos por el primero y basados en cuentos del segundo).

En esta edición, tres de los cuatro documentales que dan forma a la sección Personas y Personajes son argentinos: El navegante solitario, de Rodolfo Petriz, que indaga en las cuatro travesías épicas que, entre 1931 y 1955, encumbraron a Vito Dumas como el mayor navegante solitario de la historia y un auténtico ídolo popular; Raúl (La democracia desde adentro), de Juan Baldana y Christian Rémoli, un inquisitivo documental sobre la figura de Raúl Alfonsín que se adentra con profuso material de archivo en su pasado y su presidencia para dar cuenta del hombre de Chascomús, del padre de familia y del mayor militante de la democracia argentina; y Sapos, de Baltazar Tokman, que sigue los casos del Doctor Ventura, un científico que usaba ADN de anfibios, ranas y sapos en humanos.

Los clásicos Rescates recuperarán Tiro de gracia, de Ricardo Becher, una película que, recuperada por el Museo del Cine, constituye un documento fílmico que retrata los inicios del rock en la Argentina y la bohemia porteña de los años sesenta rondando espacios míticos de Buenos Aires como Florida y Paraguay, el Di Tella y el bar Moderno. Y con un extra.

La Competencia Nacional de Cortometrajes ofrecerá 18 producciones de directores argentinos, 15 de las cuales tendrán su estreno mundial durante el BAFICI. Los títulos son Blue Boy, de Manuel Abramovich; El brazo del Whatsapp, de Martín Farina; El récord, de Daniel Elías; En la plaza oscura, de Nicolás Schujman; Ensayo para salir, de Paula Grinszpan y Lucía Maciel; Grandes son los desiertos, de Sacha Amaral; Guiso de Saturno, de Juan Linch; La siesta, de Federico Luis Tachella; Lo que perdí en el fuego, de Sofía Ferraro; Los rugidos que alejan la tormenta, de Santiago Reale; Mis noches con Julia, de Rodrigo Alonso Kahlo; Romance de la ternura tardía, de Ana Bugni; Schwaneck, de Julieta Giménez Zapiola; Shendy Wu: un diario, de Ingrid Pokropek; Todo lo cercano se aleja, de Francisco Bouzas; Tres Atados, de Kevin Zayat; Un deseo, de Agustina Claramonte; y Yo maté a Antoine Doinel, de Nicolás Prividera.

Además, también en formato de cortometraje, directores nacionales de renombre a lo largo de los 20 años de historia del Festival dan luz a una sección que reúne sus últimas producciones e incluye los siguientes títulos: Bruma, de Paulo Pécora; Cairo Affaire, de Mauro Andrizzi; Constanza, de Melisa Liebenthal; Héroes, de Juan Pablo Zaramella; Historia de una casa, de Ignacio Masllorens; y Lo imperdonable, de Mariano Nante y Santiago Franco.

En el marco de la Muestra de Cortometrajes Argentinos se presentan 27 títulos: Afuera, de Martín Folco; Alquimistas, de María Florencia Blanco; Azul, de Lucía Lalor; Bora Bora, de Agustina Figueras; El sonido de la campana, de Augusto Sinay; Estilo libre, de Bruno Annuiti; Hay gente que ni llega, de Solange Pino; La calma del agua, de Manuel Ferrari; La ciudad de Jobino, de Santiago Charriere; La compañía, de Maximiliano Gallo; La deriva, de Iván Moscovich; La Guardia Virtual, de Daniela Ema Aguinsky; Lapso de una noche paralela, de Ignacio Finkelstein; Las alturas, de Bruno Brichetti; Las partículas, de Malena Vain; La tormenta, de Agustín Adba y Luciano Benjamín Cieza; Lloren la locura perdida de estos campos, de Alex Piperno; Los árboles, de Luana Carmona; Mejor solo, de Santiago Barzi; Memoria del espacio, de Rodrigo Noya; Mumblecore en el Conurbano, de Melania Stucchi y Mariana Levy; Nadie quiere ser ese último, de Azul Selser; Nueva casa, de Rocío Puente de Diego; Quedarse en casa, de Luisina Anderson; Resonancias, de Lucila Mariani; Trompita y la migración de liebres, de Florentina González y Nerina Landi; y Vestinshou, de Malena Martins Sanz.

Por último, dentro de la Selección de Cortometrajes Internacionales hay dos coproducciones de las que participa nuestro país: una con Austria, Testa, de Karl-Heinz Klopf; y otra con Perú y España, Manual para una correspondencia desprolija, de Diego Cendra Woodman.

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