Fierros en Palermo

Pordiario5

Abr 1, 2013

tc2000El entusiasmo de los fanáticos siempre se impone a la hora de los deportes. Y si de automovilismo se trata, no solo se impone el entusiasmo sino tambien el rugido de los motores. No somos especialistas en esta disciplina, así que rescatamos la información publicada por los colegas que saben. En este caso, la nota fue rescatada de la web de Clarín.

Rara postal la de este domingo de Buenos Aires en medio del fin de semana largo. Por un lado, la mayoría de sus calles se mostraron despobladas e invadidas de silencio Sin embargo, hubo un lugar bien característico donde todo fue diferente y el bullicio de la gente se entremezcló con el rugido de los motores. Fue en el barrio de Recoleta, el que vibró con la primera carrera de la temporada del Súper TC 2000. Esa que tantas expectativas despertó entre los tuercas. Esa misma que también recibió un aluvión de críticas. Algunas lógicas, otras intencionadas y de tinte político, como sostuvo Pablo Peón. “La política es importante pero se metió en todos los lugares de la vida de los argentinos” señaló el presidente de la categoría.

Hubo la multitud prevista en esta cita fierrera que no recorrió como el año pasado las calles céntricas y lugares históricos como el Obelisco, la Catedral, la Nueve de Julio, sino el predominio del parque de la zona de Recoleta, mechado con edificios que como los del Automóvil Club Argentino y la Facultad de Derecho sirvieron como detalle identificatorio en las postales fotográficas que lo perpetuarán en el recuerdo.

Hubo una multitud pero no fue la carrera del millón , el número se acercó a los 500 mil asistentes, una cifra para nada despreciable, según el particular cálculo de los responsables de la empresa organizadora. “Hubo entre 180.000 y 220.000 el sábado y el doble en la carrera” le dijeron a Clarín, los organizadores en medio de la grilla de largada y a minutos de arrancar la carrera Esa multitud se desparramó por todos lados dentro de esa muralla tuerca que desde hace unos días se levantó entre las avenidas Figueroa Alcorta y Libertador, enlazadas de un lado por Ayacucho y por otro, por Tagle. Cualquier lugar fue bueno para ver la carrera. La veredas de Avenida del Libertador, en la zona del Automóvil Club Argentino, la Plaza República de Chile. las tribunas de Figueroa Alcorta, de cara a una de las dos rectas en las que los vehículos alcanzaban la máxima velocidad de 250 Kh/h. No faltaron también, aunque no fueron muchos, quienes las espiaron desde los balcones y hasta desde un VIP improvisado en la confitería Road Point. Otras ubicaciones, de tono más improvisado, contribuyeron a armar la postal completa de color y calor. Las escalinatas de la Facultad de Derecho, habitualmente receptora de estudiantes, lucieron cubiertas por un manto de espectadores ansiosos de automovilísmo. La situación se repitió en el puente peatonal donde algunos chicos y otros no tanto establecieron su palco preferencial.
tc2000bPara los organizadores, la cuestión fue más que satisfactoria. Francisco Irarrazaval, quien está al frente de la Subsecretaría de Deportes de la ciudad, manifestó una sensación positiva. “Demostramos que la ciudad puede organizar un evento de este tipo. Queremos que esta fecha del callejero sea permanente”., explicó el funcionario.

En los boxes, la superpoblación aumentó la carga emotiva. Entre los mecánicos que ultimaban detalles para sus respectivos equipos, Lisandro López, Diego Braghieri y Guillermo Burdisso vieron la oportunidad de conocer el lugar, cambiando por un fin de semana alecosistema futbolístico por el de los fierros. También repitió Guillermo Vilas (había estado el sábado) y se hizo presente Flavia Palmiero.

Con la bandera a cuadros, la fiesta empezó buscar su final y las calles a recuperar una fisonomía habitual. En un año volverá a invadirlas el Súper TC 2000.

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