Buenos Aires Negra

Pordiario5

Ago 8, 2013

bs_as_negraEl cuento “Sueño cumplido” de Marcelo Galliano es uno de los 34 relatos que concursan en la Semana de Literatura Negra de Buenos Aires. El ganador representará a a la Argentina en la semana negra de  Gijón

Si es de su gusto leer, hay que ingresar a al portal de Buenos Aires Negra, http://buenosairesnegra.com.ar

Cuentos en concurso

La Caja, de Antonio Giménez. Comienza diciendo: «Con las ganzúas abrió la puerta del sexto “B”. Eran las tres de la mañana, la ciudad…»

Rosa viene del rojo, escrito por Cristina Grela. El cuento arranca así: «Martes con veranillo en invierno. Personas que esperan sean las 12 y 30. La escalinata del MuNBA…»

Acorralados, presentado por Paolo Di Benedetto . El inicio: «Primero consignemos los hechos cronológicamente: Míster Donald Park, ingeniero inglés, recaló en la ciudad de…»

Anónimo, su autor: Alejandro Luis Di Menna. Se lee en su primer renglón: «La tarde llegaba tranquila en la CABA, pero durante un rato San Cristóbal se volvió…»

Síndrome de Capgras, ingresado al concurso por Fabián Kon. Este es el inicio del trabajo: «No fue fácil para un oficinista como yo adentrarse en el cuerpo humano, ese universo de texturas…»

Juegos de azar, del escritor Pablo Pedroso. Así comienza: «No le importó la lluvia, estacionó donde pudo y se largó a caminar. Poca gente, pensó, poca…»

Seguimiento Facil, enviado por Bottero, Juan Manuel. Se inicia con esta palabras: «No sin mucho esfuerzo entraba el sol por las persianas de madera, de fondo ​se mezclaban…»

Palomas heridas. Lo mandó Nancy Lago. Tiene un arranque bien porteño: «Miro a través de la ventana a mi Buenos Aires cotidiana: la de empleados apurados por entrar…»

Tiro al pichón. Este trabajo es de Ford Fairlane. Su inicio: «Tiene la mira telescópica clavada en la puerta ventana del departamento. Con las luces encendidas, los tres…»

Gadolinio. Su autor es José Pagés  –  Seudónimo: Martín Vila. Empieza diciendo: «La mujer se secó las lágrimas y miró al señor de…»

Esperando al Novio de mi Jermu. El escritor fue Sebastián Ohaco. Pone precisión en el arranque: «Parque Chacabuco, 11:55 PM. Son las cinco para la medianoche, ya se acerca la hora en que…»

Mente criminal, del participante Nicolás Turdera. Nada seco para arrancar: «La presión con la que salía el agua salpicaba el resto del lavatorio, su sonido era decidido, aunque…»

DELETE, por Miguel Angel Molfino. Un poco autotemático como escitor, arranca con: «Tenía que entregar la novela al editor en un mes y Rocco, mi detective, andaba todavía…»

Ceremonia, un texto de Mercedes Rosende. Con toque freudiano, se expresa en el arranque: «Se rehúsa a salir del sueño a abandonar la laxitud de la cama a dejar la…»

ESCUELA DE DISECCIÓN. El autor se llama Martín Doria. Ubicándose en un punto porteño, el trabajo arranca diciendo: «Salcedo se detiene en Plaza Houssay, envuelto en la sombra de la mole de Paraguay y Junín….»

Blister. Fue presentado por Alejandro Marinelli. Un arranque bien moderno y tecnológico: «El pitido del BlackBerry terminó por despertarme. Hacía demasiado que sonaba en el fondo en mi sueño….»

Sueño cumplido. Es de Marcelo Galliano. Aquí puede conocerse la palabra de sólo uno de los protagonistas del diálogo: «Esperá, esperá, ya te hablo. Sí…, ya sé que te llamé yo. Y bueno… te lo quería…»

Sicario. Lo escribió Luis Edilio Gómez Sanchis. Arranca bien policial: «El comisario Rocha escucha los gritos del detenido, un boliviano que en la sala contigua…»

Ajuste de cuentas. El escrtor es Esteban José Lozano. Un arranque que nos fuerza la imaginación:»Mientras daba saltitos para conjurar el frío y palpaba en el bolsillo del sobretodo la navaja…»

Sensación. Es un texto presentado por José Ángel Amarilla. Arranque caliente, sin vueltas: «Apoyo el revólver en mi cien y lo afirmo con fuerza para atenuar el temblor. En…»

EL ATENEO. La autora es Gabriela Urrutibehety. Se inicia, aparentemente, irónico: «- No lo hacía lector, Monti. Junto a la mesa de novedades, el doctor Paz…»

Certeza colorada. Lo envió Daoiz Vila Pintos. Dice en el comienzo: «Raúl decía que era producto de una paranoia mía y que el sujeto tenía que estar…»

Ahora ya es. Es del participante Cristian Acevedo. En el arranque parece haber un diálogo precio: «Pero este caso es distinto, no puede emparentarse con los anteriores. Hay algo, un olor como de…»

DEUDA SALDADA. La escritora es Carmen Iglesias. Tiene un inicio que ubica en el tiempo y en los hechos: «Todo comenzó una tarde cuando el hijo del Beto, el negro que cuida los coches de la…»

Dos es la mitad de Uno. Su autor es León Bouvier. Otro arranque en el centro de la investigación: «El Comisario Re examinó el cadáver desperezado de la cuarta prostituta asesinada en el mes, y…»

El misterio de la mesa desocupada, de Diego Ciochi. Marcando diferencias en el inicio: «El oído del mozo percibió un zumbido ligero pero determinante. De repente, su cuerpo experimentó una sensación…»

UNA INTUICIÓN, por Germán Cáceres. Comienza con un fuerte análisis: «Paso a revelar en esta libreta por qué pienso que voy a ser asesinado. La guardaré en…»

REFUTACIÓN DEL OLVIDO, escrito por Matías Bragagnolo. Presenta el escito con un racconto: «Tenía doce años cuando tomé conciencia de mi recuerdo más antiguo: mi progenitor regañándome por no caminar…»

Breve Encuentro. Su autora es Dora Dobosch. Y tiene este arranque de porteño enamoradizo: «Te cuento que siempre me atrajeron los cafés de Buenos Aires, lugares de diálogos, risas y…»

Un traje para morir, por el escritor Miguel A. Semán. Faltaba quien presentara nuestra estación aérea: «En el hall de aeroparque el tipo sostenía el papel con su nombre como si quisiera…»

Ipanema. El escritor fue Gastón Rodríguez. De entrada, esas cosas que pueden marcarnos a fuego: «A los doce años, y con la rabia empapándole aún más los pantalones, Héctor Medina blandió el…»

En busca de escritor. Es de una escritora, Ana Magliola . Un porteñísimo ingreso a escena: «-¿Quién podrá describir con perfecta escritura el San Telmo enfarolado, adormecido, fisgoneando con un ojo medio…»

Treinta minutos para la oscuridad en punto. Lo presentó Ariel Urquiza. Con un inicio bien urbano: «Motores de colectivos juntando fuerzas frente al semáforo, chicos corriendo sobre una cebra de asfalto, un obelisco…»

A ciegas. La escritora que lo presenta en el certamen es Alejandra Paula Varela. Al iniciarse el relato, se define una intuición: «Lo miré cruzar la puerta y me di cuenta al instante que era él. Tenía un…». Para saber más, hay que ingresar al sitio de los organizadores. Allí puede leerse y conocerse en detalle cada cuento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *