Bicisendas y Bicicletas III

Pordiario5

May 20, 2014

bicisenda2El uso de Bicisendas en la Ciudad de Buenos Aires había sido complementado en tiempo y forma al ofrecer a los vecinos la posibilidad de tomar a préstamo una unidad del correspondiente medio de transporte. Cuando arrancó el servicio de entrega de bicicletas, el plazo de devolución era de dos horas.

Era un tiempo relativamente aceptable para quienes tomaban el rodado por trabajo o para traslados personales auténticamente necesarios. La demanda de esas bicicletas amarillas que se ofrecen en las distintas estaciones instaladas en la ciudad, era mayor a la que sobrevino cuando la normativa cambió y se redujo el plazo de entrega de la bicicleta a sólo 60 minutos.

Consultamos a varias personas. Algunas, coinciden con nuestro criterio acerca de la necesidad de que la bicicleta pueda estar en poder del usuario durante un mínimo de dos horas sin tener que hacer acto de presencia para renovar el préstamo. Otras, en cambio, opinan que siendo usuarios de este servicio, no se sintieron afectadas ya que su costumbre era, y sigue siendo, “salir a pedalear un rato”, por lo que, haciéndolo todos los días, media hora les resulta suficiente. De todos modos, un punto a destacar sobre estos vecinos, es que solicitan su bicicleta para realizar paseos a través de las sendas que cruzan los grandes parques y las zonas elegantes de Buenos Aires.

La demanda creció en la famosa semana de paro del subterráneo, pero como lo que se pretende es elevar el nivel de la calidad de vida de la gente, de ninguna manera podría ser aceptable un crecimiento en la demanda de bicicletas parte de algunos que pueden, saben, quieren, tienen edad para o les conviene andar y movilizarse en bicicleta, frente a miles que no olvidarán aquel agosto de 2012, cuando el regreso a sus hogares fue más complicado que nunca y viajaban hacia su trabajo con codos ajenos clavándose en sus costillas.

Algo que resulta una pena (lejos de posiciones ideológicas y más lejos aún de la pelea entre Gobierno de la Ciudad y Gobierno Nacional) es que el color amarillo de los rodados es asociable con la identificación partidaria del Gobierno y, quiérase o no, se está invitando al ciclista a, en vez de una camiseta, “calzarse una bicicleta”.

Están las personas a las que no les molesta este detalle, las habrá chochas de subirse al rodado con identificación política, pero no hay que dejar de tomar en cuenta que en redes sociales y medios varios hubo personas (chicas jóvenes y bonitas, para ser más precisos) que no quisieron volver a utilizar las bicis amarillas porque, aparte de ser fotografiadas con intenciones desconocidas en las bicisendas del Parque 3 de Febrero, sintieron la presión “militante” en el pequeño trámite que habilita a todo aquel que quiera usar esas bicicletas (no hay que dejar de tomar en cuenta que cualquier trámite en el que haya que dejar a manos de otros la fotocopia del DNI causa una incomodidad rayana en la desconfianza).

Durante el mes de septiembre se va a presentar en la sede gubernamental y en algunas Comunas un grupo de jóvenes usuarios de la bici del GCBA para que vuelva el derecho de su uso directo durante dos horas sin tener que dar aviso en las estaciones de cambio y devolución para evitar que se considere una infracción la tardanza.

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