Un informe de la Secretaría de Transporte deja en claro que la convivencia es cada vez más inviable.

Cada vez, menos.

En los encuentros entre el Jefe de Gobierno porteño y los vecinos en las diferentes comunas, ya se había anticipado la estadística. «Hay menos bicis porque se las afanan», fue la frase del titular de Horacio Rodríguez Larreta cuando un participante de la reunión en el Centro Cultural Julián Centeya, de San Cristóbal, le preguntó por la evidente reducción de rodados.

Ahora, se confirma a desde un informe: El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través de un comunicado de Juan José Mendez, secretario de Transporte porteño, quien manifestó que «se robaron más de la mitad las bicicletas» del sistema público.
En la Argentina, robar es un deporte para algunos. Y robar lo público, para un sector de esos «algunos» redunda en un placer que requiere de un estudio científico, ya que está -para ellos- vinculado con el supuesto «No son de nadie» o bien condimentados con una sustanciosa carga de TIABYM (Tergiversación Ideológica de la Acción por el bien y el mal), en donde se roba considerando que se «hace justicia» frente a los gobernantes que ellos no votaron.