Asuntos a tomar en cuenta en la AP por Costa Salguero

PorMarcelo Zanotti

Dic 7, 2020
Asuntos a tomar en cuenta en la AP por Costa Salguero

Asuntos a tomar en cuenta en la AP por Costa SalgueroSe inscribieron más de 7.000. Raro, para una Audiencia Pública en la que se va a hablar de cuestiones de arquitectura, esquemas urbanos y medidas de terrenos, pero reconfortante para una proyección más luminosa de la democracia participativa.

Lo sorprendente de la reacción colectiva abre, como mínimo, una duda que podría disparar un nada desdeñable mea culpa de la sociedad: O el tema de Costa Salguero y Punta Carrasco quedó demasiado expuesto, o bien la empalidecida conciencia política de los porteños y argentinos en general, cada tanto escucha las alarmas.

Amamos la ilusión de que la verdad caiga en la Opción 2. Pero es una quimera. Mientras tanto, hay mucha gente que quiere estar en la discusión pública que arrojará como resultado cuánto tiene de validez la iniciativa del Gobierno porteño, de que puedan construirse edificios de unos siete pisos (los renders o maquetas digitales, los muestran de cuatro pisos) en ese valioso espacio, junto al Río de La Plata.

Parece que todos quieren estar en el debate. Los opositores y los oficialistas. Todos tienen argumentos. Los del PRO entienden que hay mucho para ganar con la transformación propuesta, especialmente por considerarlo «un cambio de paradigma en la gestión de estas tierras, donde estamos recuperando el acceso al río», en el decir de Victoria Roldán Méndez, legisladora de Vamos Juntos y presidenta de Planeamiento Urbano. El Frente de Todos habla de «revincular» a los habitantes de Buenos Aires con el Río de la Plata.

Claramente, parece una cortina de humo para desviar la atención. Es imposible que en el Siglo XIX se planteen políticas de privatización de terrenos que dan al agua. La neuquina Villa La Angostura fue una de las primeras en hacerlo en su hermosa Bahía Manzano, en tiempos de Menem en la presidencia, Sapag en la provincia y la seguidilla Barria / Diez / Panessi como intendentes. Otro conflictivo proyecto inmobiliario fue el de Villa Rumipal, en la Costa del Embalse en Calamuchita, Córdoba.

Cada uno de los proyectos inmobiliarios que se les pueda ocurrir a cualquier político argentino después de 1983, fue tomado, originalmente de lo que vieron en algún país en el que «alguna vez» surgió alguna normativa que permitiera esa clara invasión a las extensiones, áreas y franjas de tierra que siempre deben ser indiscutiblemente públicas: las que dan a los mares, a los lagos y a los ríos. Sean playas, acantilados, fiordos, hielos, pastizales, anegadizos, humedales, pantanos, formaciones calizas, laderas de montaña, cerros con bajada a costa o a pedregales, no importa dimensión ni formato, debe ser un área pública, con administración de alguna de las tres jerarquías de poderes ejecutivos, es decir, nacional, provincial o municipal.

Los modelos mayores de estos actos de sumiso aval a la ostentación obscena de ciertos pudientes, siempre fueron famosas islas de delicias múltiples. Las mismas que, por cumplir requisitos de suave fragancia para cobijar capitales chanchos, son conocidas como paraísos fiscales. Pero hay muchos, muchísimos otros lugares en el mundo donde el acceso a playas, acantilados o humedales quedaron vedados para los mortales de 100 dólares mensuales para abajo. Los más notables son las cadenas de hoteles, con grandes playas propias en Cancún y Tijuana en México, Punta Cana en República Dominicana y Colony Beach en las islas en fila que cierran La Florida en los Estados Unidos.

En las novelas turcas, de gran popularidad actual, se puede observar cómo se construyeron en Estambul y otras localidades marítimas, enormes y elegantes mansiones sobre el estrecho de Bósforo y el mismísimo Mar Mediterráneo.

México tuvo su etapa de libertades con playas privadas pero en 2018 la situación fue rotando hacia una conciencia de que todos los mexicanos deben acceder a sus playas porque son sus dueños. En los Estados Unidos, leyes de La Florida avanzan en el sentido de lo que hoy el gobierno pretende obtener en Buenos Aires con Costa Salguero, mientras que en la Costa Oeste, California tiene asignadas parcelas de playas a organizaciones hoteleras ultracapitalizadas. Otros países que tienen ocupados parte de sus accesos al mar son Chipre y Tailandia.

El concepto «Semi privado»

No hay que descartar que, en última instancia, luego de algún eventual incremento en el tono de la discusión, se plantee la posibilidad de «achicar» el proyecto, con la idea de arribar a un «mix», en el que no se les cierre la posibilidad de un negocio jugoso para quienes están dispuestos a realizar la inversión de tan asegurada rentabilidad, jugando con la opción de un acceso público generalizado por la construcción de centros culturales, deportivos o sociales (y los edificios de departamentos un poco más bajos, seguramente).

En este tipo de Audiencia, aunque se trate de una vinculación electrónica y a distancia, si de verdad se pretende defender el patrimonio común de los porteños sin alteraciones, se requiere de un orden al que -si nadie lo dice, es necedad- no estamos acostumbrados a demostrar, cuando el que tenemos enfrente está diciendo algo que no nos gusta.

La gran Audiencia Pública porteña

Las personalidades que sobresalen en el debate que ya comenzó en redes sociales y medios de comunicación, son Felipe Miguel, jefe de Gabinete de Ministros, por parte del GCBA, mientras que del lado de la oposición son muy protagónicos Javier Andrade y Leandro Santoro, legisladores del Frente de Todos y Myriam Bregman, del Frente de Izquierda. Los tres últimos, a favor de la defensa del acceso al río por parte de la ciudadanía y sin restricciones

Ya hubo una caravana para pedir que no se apruebe la norma, pero nadie está seguro de que tal fila de bocinazos consiga algún efecto político.

La audiencia pública comenzará mañana, viernes 27 de noviembre a las 14, será virtual y cada participante tendrá cinco minutos para dar su opinión sobre el proyecto del Gobierno porteño.

Durará varios días. Si, en promedio, los más de 7.000 aspirantes a participar de una discusión presentan buenas ponencias, demuestran respeto por la participación del otro y mantienen el espíritu participativo hasta el último día, ya que se sabe hasta cuándo se extenderá la audiencia, habremos dado un importante como sociedad, demostrando que no nos da todo lo mismo.

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