• Diario 5 -Buenos Aires, domingo 16 de junio de 2024

El Día Mundial Sin Tabaco, que se celebra anualmente el 31 de mayo, es una iniciativa global que no debe ser desaprovechada. La lidera la Organización Mundial de la Salud para resaltar los riesgos asociados con el consumo de tabaco y abogar por políticas efectivas para reducir el consumo de tabaco.

Como siempre se trata de uno de esos días para crear conciencia pública. Mientras que sobre los peligros del tabaco, los criterios son unánimes, conseguir que desde cada estado se aliente a los fumadores a dejar de fumar, promover políticas integrales de control del tabaco y proteger a los jóvenes de las tácticas manipuladoras de la industria tabacalera, ya no es tarea tan fácil.

A nivel mundial, el Día Mundial Sin Tabaco de cada año se centra en un tema específico elegido por la OMS, que aborda diferentes facetas del control del tabaco. Los temas recientes han incluido la protección de los jóvenes de la manipulación de la industria tabacalera, el impacto del tabaco en la salud pulmonar y la necesidad de regulaciones más estrictas sobre la publicidad del tabaco. Estos temas guían las actividades y el enfoque del día, alineando los esfuerzos en todo el mundo hacia un objetivo común.

En la Argentina, el consumo de tabaco sigue dando estadísticas apremiantes de salud pública. El país tiene una de las tasas de tabaquismo más altas de América Latina, y una parte importante de la población, incluidos los adolescentes, consume tabaco. Las consecuencias del tabaco para la salud son graves y contribuyen a una serie de enfermedades y muertes prevenibles, incluidas enfermedades cardiovasculares, cánceres y enfermedades respiratorias.

Para combatir esto, la Argentina ha implementado la Ley Nacional de Control del Tabaco, que incluye prohibiciones de publicidad, promoción y patrocinio de productos de tabaco. Además, se han promulgado leyes libres de humo en lugares públicos para proteger a los no fumadores del humo de segunda mano. Las advertencias sanitarias gráficas en los paquetes de cigarrillos y las campañas de concientización pública también desempeñan un papel crucial a la hora de resaltar los riesgos asociados con el consumo de tabaco.

Pero no parece que las normativas sean suficientes como para que muchos argentinos den el paso necesario entre la comprensión del problema y la decisión de ubicarse, definitivamente, del lado sano del tabaquismo.

ROMPER CON HISTORICO SIMBOLO PORTEÑO

Tangos y canciones de todas las épocas, películas, memoria de publicidades, fotografías de bares, posters de ídolos y hasta capítulos enteros de la literatura más alta tienen al cigarrillo como acompañante, actor de reparto, imagen de apoyo o protagonista de miles de situaciones asociadas con Buenos Aires.

En la web oficial se anuncia que en la Ciudad fuma casi el 32% de la población adulta. Y en la estadística se remarca cuánto más fuman las porteñas que las mujeres de otros lugares de la Argentina

El Día Mundial Sin Tabaco en Argentina estuvo, alguna vez, marcado por una variedad de campañas y actividades de salud pública. Había eventos públicos, campañas en los medios, programas educativos en las escuelas y servicios gratuitos de apoyo para dejar de fumar. Sienpre los más cumplidores con estas campañas son los hospitales y clínicas. Allí suelen ofrecerse recursos adicionales, como asesoramiento gratuito y terapias de reemplazo de nicotina, para alentar a las personas a dejar de fumar. Aparte están los Grupos de defensa como la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), la Fundación Argentina de Cardiología (FAC) y el legendario «Chau Puco Club», que participan activamente en estos esfuerzos, apoyando iniciativas de base para educar al público y promover el abandono del tabaco.

A pesar de estos esfuerzos, persisten desafíos. El tabaquismo entre los jóvenes sigue siendo una preocupación importante y requiere intervenciones específicas para prevenir su inicio. Además, el aumento de los cigarrillos electrónicos y los productos de vapeo presenta nuevos desafíos para el control del tabaco, lo que requiere regulaciones actualizadas y esfuerzos de concientización pública.

Afortunadamente, el Día Mundial Sin Tabaco es una ayuda para reforzar las medidas de control del tabaco, promover la salud pública y apoyar a las personas en su camino para dejar de fumar. En la Argentina, como en el resto del mundo, un compromiso continuo y estrategias innovadoras pasarían a transformarse en esenciales para reducir la carga de enfermedades relacionadas con el tabaco y lograr un futuro libre de humo.

 

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