• Diario 5 -Buenos Aires, domingo 21 de julio de 2024

Edmundo Zaldívar, compositor del "El Humahuaqueño", encendió, con su obra, un fuego popular que nunca se apagará: la alegría está asegurada si suena su mágico carnavalito.

El «carnavalito» es una hermosa danza enmarcada en un género musical folclórico tradicional, todo asociado con las celebraciones de carnaval en Bolivia, NorOeste de la Argentina (NOA) y Sur del Perú. El término «carnavalito» se deriva, naturalmente, de «carnaval», la temporada festiva previa a la Cuaresma.

Muchas localidades de las Provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, Santiago del Estero y Tucumán, se convierten en centros de atención cuando llega el carnaval.

Los Carnavalitos siempre se caracterizan por su ritmo animado, bailes enérgicos, trajes coloridos y celebraciones apasionadas. La música presenta un tempo rápido. Los instrumentos que se usan para una interpretación tradicional de un carnavalito son el bombo legüero, la quena, guitarras y charangos. Si se suma un erke, se completa una sonoridad propia de la puna. Al agregar flauta dulce y tambores, se obtiene mucha precisión y se logran versiones muy poderosas.

El verdadero nombre del ritmo es «huayno». La diferencia consiste en que no todos los huaynos son carnavalitos, ya que la temática del carnaval es una condición insoslayable cuando de carnavalito se trata. De manera que sí: Todos los Carnavalitos son Huaynos.

La danza en sí se realiza en parejas o grupos, con bailarines moviéndose en círculos o filas. La coreografía incluye intrincados juegos de pies, giros y gestos que reflejan la atmósfera festiva del carnaval en toda la zona andina y precordillerana que conformó el Sur del Imperio Inca.

Aparte, los carnavalitos varían en estilo e interpretación de una región a otra. Todos entendemos que refleja la diversidad cultural heredadada de los pueblo prehispánicos. Pero hemos de lamentar la velocidad con la que se le metieron las influencias europeas, afronorteamericanas y del resto de América Latina, encontrándose versiones de «El Humahuaqueño» arregladas como para integrar el repertorio de canciones que animan la entrega de los premios Grammy de los Estados Unidos.

El carnavalito es una expresión dinámica de comunidad, cultura y festividad que está profundamente arraigada en las tradiciones del carnaval en toda la región.

Es ultra conocido que el carnavalito por excelencia es la famosa composición de Edmundo Zaldívar. El homenaje a su figura hizo que en la fecha de su desaparición física se instaure en la Argentina el Día del Carnavalito. Zaldívar había nacido en Buenos Aires en 1917. Pero la marca de la reina del Plata no sólo identificó su lugar de nacimiento.También lo hizo con su propia persona. Su nombre completo era Edmundo Porteño Zaldívar. Era tan buen guitarrista que el mismo Aníbal Troilo lo tenía siempre a mano para algún firulete de cuerdas. Y como remate, tenía una pinta arrasadora.

Cacho Zaldívar, el prócer artístico de los jujeños, murió hace 45 años, el 7 de febrero de 1978, también en Buenos Aires y en eso días en los que se prepara el carnaval en todos los pueblos que dejó retratados con sus notas

 

 

 

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