• Diario 5 -Buenos Aires, lunes 22 de julio de 2024

En una jornada de supervisión del funcionamiento de las pistolas Taser, el Jefe de Gobierno de la Ciudad habló con policías que ya las utilizaron y ensayó una conclusión que pretende darle cierta sensatez a la discusión deportiva sobre las famosas armas portátiles de la descarga eléctrica: “Con esta herramienta se protege a los que pueden ser dañados y se reduce a quien puede dañar sin que nadie salga lastimado”

El gobierno asegura que que los siete casos en que fue necesario si uso, se trataron de situaciones exitosas. Cuando Jorge Macri cerró el encuentro con los policías que usaron las taser aplicando los protocolos que rigen su operación, indicó que al compartir con ellos esa experiencia, era muy importante para él «entender si la capacitación previa había servido. Y efectivamente sirvió”.

 

Taser es la abreviatura de Thomas A. Swift Electric Rifle («Rifle eléctrico de Thomas A. Swift»). Es una marca que se ha convertido en sinónimo de armas de electrochoque. Hablamos de un dispositivo no letal diseñado para incapacitar objetivos mediante la administración de una descarga eléctrica.

El funcionamiento:

Sus dos componentes principales son la unidad portátil y los cartuchos que contienen sondas (electrodos) conectadas a cables conductores.

Cuando se aprieta el gatillo, la Taser dispara dos pequeñas sondas conectadas a cables conductores. Estas sondas están diseñadas para penetrar la ropa y la piel del objetivo.

Una vez que las sondas hacen contacto con el objetivo, el Taser suministra una corriente eléctrica de alto voltaje y bajo amperaje. Esta corriente interfiere con el sistema neuromuscular del cuerpo, provocando contracciones musculares involuntarias e incapacitación.

Las Tasers están diseñadas para incapacitar temporalmente a los objetivos sin causar daños permanentes. La descarga eléctrica altera la capacidad del objetivo para controlar sus músculos, dejándolo incapaz de moverse con eficacia. Sin embargo, una vez que se detiene la corriente eléctrica, los efectos suelen desaparecer relativamente rápido, lo que permite que el objetivo se recupere.

Por supuesto y como cualquiera podría intuir, las Tasers tienen funciones de seguridad para evitar descargas accidentales, como un interruptor o botón de seguridad que debe activarse antes de que se pueda disparar el dispositivo. Además, muchas Tasers tienen mecanismos integrados que rastrean y registran su uso para garantizar la responsabilidad y evitar el uso indebido.

 

 

 

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