• Diario 5 -Buenos Aires, martes 23 de julio de 2024

Se mantendrán las 24 sillas para las reuniones junto al presidente. Pero los ministros serán sólo ocho.

La selección de ministros es una responsabilidad crucial para un Jefe de Estado. El proceso debe guiarse por principios que prioricen la competencia, la integridad y la alineación con la visión del presidente para el país.

Los ministros deben ser elegidos en función de dos posibles pautas (o ambas): su experiencia y competencia en el campo pertinente. Por supuesto que un funcionario de Finanzas debe tener una sólida formación en temas de economía y finanzas, pero como las rutas posibles para tomar decisiones son tantas, habrá que observar más aspectos.

La integridad es vital en el servicio público. Los ministros deben tener un fuerte compromiso con la conducta ética y deben poder mantener los más altos estándares de integridad.
Diversidad e inclusión:

Un gabinete diverso que refleje los diferentes segmentos de la sociedad puede contribuir a una toma de decisiones más integral. Esto incluye diversidad en términos de género, etnia, antecedentes y perspectivas.

Los ministros deben demostrar capacidad de trabajar en equipo y colaborar entre sí. Siempre es más probable que un gabinete cohesionado implemente políticas efectivas o se ponga rumbo a ellas.

Compartir la visión del presidente es presentarle al país una prueba de vigor para la implementación de planes. Al comprometerse a trabajar hacia objetivos comunes se garantiza un enfoque de gobierno unificado.

Si bien la competencia es crucial, las consideraciones políticas desempeñan un papel definitivo. Estamos acostumbrados a que presidente  equilibre las alianzas políticas y apunte a garantizar la representación dentro de su partido. Pues estamos en el extremo de tal necesidad, debido a la escasa representatividad numérica que el partido del presidente tiene el el Poder Legislativo. Por lo tanto la negociación política será moneda corriente, cada día, durante los próximos años.

La confianza del público es esencial. Nombrar ministros con buena reputación pública y trayectoria puede ser un gol para la credibilidad del gobierno.

Los ministros y secretarios deben estar abiertos a recibir comentarios. Si los colaboradores son capaces de interactuar con diversas partes interesadas, incluido el público, para comprender y abordar sus inquietudes, un presidente puede estar tranquilo respecto de esa cartera ministerial.

Pasemos a la habilidad de y la capacidad de adaptabilidad en lo que respecta a gestión de crisis. Los hombres y mujeres del gobierno que se logren ubicar, con comodidad pero con decoro, entre las circunstancias cambiantes y gestionar eficazmente las crisis, valen oro para un presidente. El resumen más crudo y realista es que los ministros deberían ser capaces de tomar decisiones acertadas bajo presión.

Esta gente no sólo debe centrarse en objetivos de corto plazo. Los ministros, al paso de su gestión, van quedando comprometidos a contribuir al desarrollo y la estabilidad del país a largo plazo.

Si el proceso de selección de ministros es exhaustivo y transparente, si garantiza que las personas elegidas sean las más adecuadas para sus respectivos roles y si puedan contribuir colectivamente -según el plan presidencial- a dar un paso hacia el bienestar y progreso general del país, los elegidos merecerán ocupar los cargos. Sabemos que -al jurar en su asunción- se les advierte que la Patria podría demandarles rendir cuentas por «si así no lo hicieren». Pero ése es un problemita aparte que tiene la Patria, desde hace largo rato.

 

Presidente Javier Milei – Vicepresidente Victoria Villarruel – Ministro de Defensa Luis Petri – Ministra de Seguridad Patricia Bullrich – Canciller Diana Mondino – Presidente de la Camara de Diputados Martin Menem – Presidente Provisional del Senado Francisco Paoltroni – Ministro del Interior Guillermo Francos – Ministro de Economía Luis Caputo – Secretaria General de la Presidencia Karina Milei – Jefe de Gabinete de Ministros Nicolas Posse – Ministro de Infraestructura Guillermo Ferraro


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *