• Diario 5 -Buenos Aires, jueves 22 de febrero de 2024

¿Por qué la Argentina ingresó tarde a la UNESCO?

Nuestro país desistió de integrar el grupo fundacional de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, cuando debió haberlo hecho para ayudar a limpiar su poco creíble posición neutral durante la Segunda Guerra Mundial.

La UNESCO u Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, fue establecida en respuesta a la devastación causada por la Segunda Guerra Mundial y el reconocimiento de que la cooperación entre las naciones en los campos de la educación, la ciencia, la cultura , y la comunicación era esencial para construir una paz duradera.

La idea de la UNESCO fue propuesta por primera vez por la delegación del Reino Unido en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Educación y Cultura, que tuvo lugar en Londres en 1945. Esta conferencia reunió a representantes de varios países para discutir la reconstrucción de la posguerra y la importancia de la educación, la ciencia y la cultura en la promoción de la paz y la cooperación internacional.

En abril de 1945 se celebró en San Francisco la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional, también conocida como Conferencia de San Francisco, donde se redactó la Carta de las Naciones Unidas. Durante esta conferencia, hubo un apoyo significativo para el establecimiento de una organización internacional que se centraría en la educación, la ciencia y la cultura.

Hoy, 4 de noviembre, se conmemora la fecha de la constitución de la La UNESCO u Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Fue en en 1946.

>La UNESCO inició sus operaciones y asumió diversas iniciativas y actividades para cumplir con su misión de promover la educación, la ciencia, la cultura, la comunicación y la información en todo el mundo. A continuación se muestran algunos eventos e iniciativas notables que tuvieron lugar en 1946:

UNESCO celebró su primera Conferencia General en París en noviembre de 1946. Durante esta conferencia, los estados miembros discutieron y adoptaron importantes políticas y programas para la organización. La conferencia estableció el marco para la labor de la UNESCO en los años venideros.

Lanzó varias iniciativas educativas, como la promoción de la educación primaria universal y programas de alfabetización. Estos esfuerzos tenían como objetivo garantizar que todas las personas tuvieran acceso a una educación de calidad.

El trabajo en la preservación del patrimonio cultural

En 1946, la UNESCO comenzó a incluir y proteger sitios culturales de valor universal excepcional, lo que condujo a la eventual creación del programa del Patrimonio Mundial.

Ya la ONU apoyaba la cooperación y la investigación científica internacional. Esto incluyó esfuerzos para fomentar el intercambio científico y el intercambio de conocimientos entre los estados miembros.

Se promovió el libre flujo de información e ideas a través de las fronteras, como el caso de iniciativas para proteger la libertad de prensa y garantizar que las personas tuvieran acceso a la información.

La UNESCO desempeñó un papel crucial en los esfuerzos de reconstrucción de posguerra al ayudar a los países a reconstruir sus instituciones educativas y culturales que habían sido dañadas o destruidas durante la Segunda Guerra Mundial.

La organización alentó a los estados miembros a establecer comisiones nacionales para coordinar las actividades relacionadas con la UNESCO dentro de sus respectivos países. Estas comisiones ayudaron a facilitar la cooperación y la comunicación entre la UNESCO y las naciones individuales

 

En general, 1946 marcó el comienzo de la participación activa de la UNESCO en estos diversos campos, asumiendo la organización la importante tarea de promover la cooperación y el entendimiento internacionales en educación, ciencia, cultura, comunicación e información. La UNESCO amplió sus actividades en las décadas siguientes, trabajando en pos de su misión de construir la paz a través de la cooperación global y el respeto mutuo.

 

Los estados miembros fundadores se unieron para establecer una organización que fuera de la mano de las Naciones Unidas con el objetivo de promover la cooperación internacional en educación, ciencia, cultura, comunicación e información para contribuir a la paz y la seguridad globales, después de la devastadora Segunda Guerra Mundial.

Se trató de Arabia Saudita, Sudáfrica, Australia, Brasil, Canadá, China, Dinamarca, Egipto, Estados Unidos, Francia, Grecia, India, Líbano, México, Noruega, Nueva Zelanda, República Dominicana, Reino Unido, Checoslovaquia y Turquía.

A lo largo de los años, la UNESCO ha crecido hasta incluir muchos más estados miembros de todo el mundo, cada uno de los cuales contribuye al trabajo de la organización de diversas maneras.

La pregunta del millón es:

¿Por qué la Argentina tardó dos años en ingresar a la UNESCO?

El país que se jactó (y aún, con el orgullo más que herido, lo hace) de ser un modelo de educación no sólo para América Latina, sino para ser observado por el mundo entero.

Argentina no fue uno de los estados miembros fundadores de la UNESCO cuando se estableció la organización en 1946. Las razones de la ausencia de Argentina en esa lista es una vieja discusión en voz baja.

Las eternas «consideraciones políticas» referidas a las relaciones internacionales de nuestro país en el momento de finalizar la 2GM, nos lleva siempre a que, si buceamos un poco, siempre nuestra soberbia criolla nos llevó a hacernos los gallitos con los países que ostentaban gran poder, pero que a nosotros nos caían antipáticos .

¿Cuál fue la actitud del gobierno argentino del momento?: «Nosotros no necesitamos que la ONU venga a indicarnos nada referido a la Educación la Ciencia y la Cultura».

La Argentina se convirtió en miembro de la UNESCO dos años después, en 1948.

¿Y por qué no continuamos con nuestra política de «No nos vengan a enseñar lo que ya sabemos»?

Porque en los gobiernos suele haber, cada tanto algún tipo con la cabeza bien puesta al que lo suelen escuchar, tarde, y dale la derecha. Sin que el pueblo se entere ni sospeche de la torpeza cometida.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *