• Diario 5 -Buenos Aires, domingo 17 de septiembre de 2023

Con la detención de un miembro de segunda línea en el staff de un programa popular de la TV, destinado a un público de poca capacidad de discernimiento, parece haber quedado al descubierto una red de trata de personas, con especialidad en la captura de menores de edad de sexo masculino. La notoriedad de la noticia debería reubicarnos frente a nuestra propia historia en estos tema, lo suficientemente cargada de de finales nada felices. Ejercemos ahora nuestro derecho ala memoria.

No olvidar

Han habido varios casos de abuso sexual de alto perfil en la Argentina a lo largo de los años. Sueltos, pero siempre poderosos, algunos ejemplos se acomodan sin demasiada presentación, ya que arreciaron con nuestra atención durante meses y años.

El caso de las «monjas del orfanato». En 2017, un grupo de exalumnas de una escuela para niñas dirigida por monjas en Mendoza, presentó denuncias de abuso sexual y maltrato. El caso llegó a los titulares internacionales y provocó protestas que pedían justicia para las víctimas.

El Caso «Marita Verón» es un emblema de que hau mucho por resover en nuestro país acerca de la trata de personas: No hay analista que escape a la deducción de que Marita Verón, la joven que fue secuestrada en Tucumán en 2002 -y de quien aún no surgen noticias de sólida confiabilidad- fue forzada a ejercer la prostitución. Su madre se convirtió en una de las principales defensoras de las víctimas del tráfico sexual y trabaja incansablemente para llevar ante la justicia a los secuestradores de su hija, estableciendo aportes de valor oro a partir de sus propias investigaciones respecto de las redes de trata en el país. En 2012, 10 personas fueron condenadas en relación con el secuestro y la prostitución forzada de Verón.

El caso «Lucía Pérez». Era una niña de 16 años que fue drogada, violada y asesinada en Mar del Plata en 2016. El caso provocó protestas generalizadas y pedidos de justicia para Lucía y otras víctimas de género. Dos hombres fueron declarados culpables de su asesinato y condenados a cadena perpetua.

Caso Juan Darthés: El famoso actor fue acusado de abusar sexualmente de una coprotagonista, la entonces adolescente Thelma Fardín, durante una gira teatral en Nicaragua en 2009. Fardín presentó una denuncia en diciembre de 2018, y el caso estalló en una polémica que aún presenta aristas de análisis en el ámbito jurídico y en los medios de comunicación, especialmente por la compleja trama que se ha formado ante la condición de extranjero del acusado (Darthés es brasileño), el entorno de trabajo de corte netamente argentino (Telefé es el canal de TV que difundía la producción en cuestiñon) y la necesaria participacion de la justicia nicaragüense, dado que el abuso se habría perpetrado en un hotel de Managua. El caso se llevó horas de atención del público en la Argentina y en toda América Latina.

Caso Fernando Farré: En 2015, este empresario, asesinó a su esposa, Claudia Schaefer, en su domicilio en la ciudad de Pilar. Durante el juicio, se reveló que Farré tenía antecedentes de violencia y había abusado sexualmente de su esposa en varias ocasiones. Hasta esta noticia, la opción de que una violación fuera realizada dentro el propio matrimonio no había ocupado el foco en os medios de comunicación.

El caso María Soledad Morales fue un caso de alto perfil de femicidio y corrupción en la Argentina ocurrido en 1990. María Soledad era una chica de 17 años de la ciudad de Catamarca que fue violada y asesinada por un grupo de jóvenes. de familias ricas. El caso generó mucha indignación pública, ya que expuso la corrupción y el nepotismo que existía en el gobierno local y la policía.

Inicialmente, las autoridades intentaron encubrir el crimen y proteger a los perpetradores, que pertenecían a familias influyentes de la región. Sin embargo, el caso ganó atención nacional y hubo protestas y manifestaciones masivas que pedían justicia para María Soledad.

La presión del público y los medios finalmente condujo al arresto y condena de los violadores y asesinos, quienes fueron condenados a largas penas de prisión. El caso también motivó la renuncia del gobernador Ramón Saadi -recientemente fallecido- y del jefe de policía, quienes fueron acusados ​​de obstruir la justicia y proteger a los imputados.

El caso de María Soledad Morales es considerado un caso histórico en la lucha contra el femicidio y la corrupción en nuestro país. Este crimen desnudó la necesidad de una mayor transparencia y rendición de cuentas en el sistema de justicia y la urgencia de abordar el problema sistémico de la violencia de género en el país.

 



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