• Diario 5 -Buenos Aires, domingo 19 de mayo de 2024

Jubilarse y seguir trabajando

PorAugusto Rivarola

Sep 20, 2022

Jubilarse y seguir trabajando

En el Día del Jubilado. veremos un o de los temas más habituales y candentes en cada caso, cuando -llegada la edad correspondiente- una persona no desea jubilarse y prefiere continuar activo.

Después de recibir el estatus de pensión, la mayoría de las personas prefieren seguir trabajando; esta es la realidad actual.

Desafortunadamente, algunos pueden cargar con algún problema de salud, lo que significa licencia por enfermedad. Un empleado en edad de jubilación no siempre quiere y no puede adaptarse a los requisitos cambiantes, dominar nuevas habilidades, hay dificultades en las relaciones personales en el colectivo de trabajo y, especialmente, si tiene que obedecer a un jefe joven.

Hay muchas razones por las que un empleador querría jubilar a un empleado así. Pero, ¿y si el empleado lo ve de otra manera? ¿Cómo seguir el procedimiento legal de despido sin discriminar al despedido por razón de edad?

¿Cuáles son las ventajas de los jubilados?
En la mayoría de los países del mundo las disposiciones y Códigos Laborales adjudican a los jubilados los mismos derechos y obligaciones que todos los demás empleados.

Hay casos que en los que la edad de jubilación garantiza ciertos beneficios en el trabajo, como que la edad no puede ser un motivo para rechazar el empleo. Y cero discusión si se trata de de un jubilado-veterano de guerra.

Existen también para los empleados en edad de jubilación, licencias adicionales no remuneradas de determinada cantidad de días, exenciones al pago de impuestos, preferencias con bonos en instituciones de salud, etc.

Está claro que hay posibilidades de globalizar en concepto de que la edad no es motivo de despido y por mucho que el empleador quisiera despedir a un empleado jubilado para librarse de ciertas dificultades y dar cabida a los jóvenes, en buena parte del planeta la ley no lo permite.

Es importante comprender que una razón insuficientemente fundamentada para el despido de un jubilado, podría, en los tribunales, ser considerada discriminación por edad. En los países de pleno o alto nivel de empleo, puede haber consecuencias para el empleador, cosa que -en general- no sucede.

No es raro encontrarse con que al jubilado se lo induzca a firmar una declaración «por su propia voluntad». Obviamente, si se comprobara que la persona en cuestión, en edad jubilatoria realmente no tiene ese deseo, hasta en la Argentina es posible que un juicio prospere para resolver ese delito.

Un acuerdo entre las partes suele la forma más cómoda de despedir a un empleado de edad avanzada. Con un jubilado que no quiere disfrutar de las alegrías de la vida sin el trabajo diario, se debe hablar con tacto, explicar las razones del empleador y ofrecerle apoyo financiero. Lo más probable es que la sabiduría de los años le diga al empleado que no vale la pena luchar por un lugar en la organización donde ya no se lo necesita. Siempre es bueno ser cauteloso para que esta conversación transcurra sin resentimiento mutuo.

De no ser por la centenaria experiencia de los argentinos que observan cuán ninguneados fueron los jubilados de todas las épocas, la continuidad laboral al cruzar la edad reglamentaria de retiro no sería un tema importante. Pero lo es.


Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

Jubilarse y seguir trabajando

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *